Un 8% de Italia sufre desprendimientos peligrosos para infraestructuras
Roma, 26 nov (EFE).- Italia sufre más de dos tercios de los 900.000 corrimientos de tierra y desprendimientos que se registran en Europa, un fenómeno que afecta al 7,9 % del territorio nacional y cuyo riesgo aumenta con las frecuentes lluvias, con consecuencias dramáticas como la reciente caída de un puente en Savona (norte).
Son datos del Instituto Superior para la Protección y la Investigación ambiental (ISPRA), que alerta del cada vez más 'determinante' factor humano en estos corrimientos de tierras, de forma directa como la construcción de carreteras y edificios, o indirecta por 'falta de mantenimiento del territorio'.
El informe de ISPRA recoge todos los derrumbes en Italia desde el año 1116 a 2017, y muestra que cada vez hay más fenómenos de este tipo, ya que de los 620.000 registrados, más de 100.000 se han producido en los últimos 10 años, con un balance de 10 muertos cada año de media.
El riesgo mayor se da en los episodios de lluvias breves intensas y en aquellos de precipitación persistente, como los que este otoño están afectando a Italia y han provocado desprendimientos en buena parte del país, especialmente en las regiones del norte.
Un 91 % de los municipios tienen por lo menos una zona en riesgo de derrumbe. Entre ellos todos los de la región de Liguria (noroeste), donde el domingo cayó el puente de una autovía, sin víctimas, y hace dos años otro viaducto, el Morandi, se derrumbó y causó 43 muertes en su capital, Génova.
'En realidad el número de zonas en riesgo es más amplio', explica a los medios locales el director del Instituto de Investigación para la Protección Idrogeológica (IRPI), Fausto Guzzetti, por los fenómenos geológicos todavía activos que 'esculpen' Italia.
Advierte de que episodios como el de Savona son una muestra de 'cómo de frágil es Italia y cómo puede ser dañada gravemente en sus infraestructuras por un fenómeno pequeño', ya que la caída de este puente ha obligado a cortar el tráfico de la autovía A26.
La búsqueda de responsables para estos accidentes ha llevado hoy al ministro de Desarrollo Económico, Stefano Patuanelli, a proponer la 'revisión total' de las concesiones otorgadas a empresas para gestionar las autovías.
Estas concesiones han estado en el punto de mira en el país desde la caída del puente Morandi de Génova, cuando representantes de diferentes partidos pidieron la reversión de las concesiones a la empresa adjudicataria, Autostrade per l'Italia, propiedad de Atlantia, y ha vuelto hoy al centro del debate público.
Buena parte de las infraestructuras italianas se encuentran en riesgo, como 1.900 kilómetros de vías de tren, para los que la empresa ferroviaria estatal ya ha destinado 650 millones de euros en su protección, y casi 6.000 puentes.
Según el 'Corriere della Sera', el país ya ha invertido 60.000 millones de euros para reparar los daños provocados por los derrumbamientos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. EFE