Un exmilitar liberal y un socialista sin carisma liderarán Rumanía hasta 2024
Marcel Gascón
Bucarest, 25 nov (EFE).- La nueva 'gran coalición' de Rumanía, en el poder desde hoy, estará liderada hasta finales de 2024 por un exmilitar liberal y, tras año y medio, por un ex viceprimer ministro socialdemócrata, con escaso carisma, siempre con el objetivo de recuperar la confianza de la ciudadanía en la política.
El primero en asumir las riendas del ejecutivo será Nicolae Ciuca, un general retirado de larga carrera militar que ha dejado la cartera de Defensa para presidir el nuevo Gobierno.
Ciuca, de 54 años, casado y padre de un hijo, dirigió en varias misiones de la ONU y de la OTAN a las unidades rumanas en zonas de conflicto como Angola, Bosnia Herzegovina, Afganistán e Irak.
Oriundo de la provincia suroriental de Dolj, el exmilitar entró en la política en 2019 de la mano del líder del PNL y entonces primer ministro, Ludovic Orban, que le nombró ministro de Defensa.
Venía de ser, entre 2015 y 2019, jefe del Estado Mayor, el puesto de más rango en las Fuerzas Armadas de Rumanía, un país excomunista y ahora decididamente atlantista que entró en la OTAN en 2004.
Como titular de Defensa, Ciuca desarrolló una estrecha relación con Estados Unidos que se materializó en el refuerzo de la cooperación militar en el Mar Negro, en el marco de las estrategias para disuadir a Rusia de agresiones en la región.
El acuerdo de coalición prevé que el 1 de julio de 2023 Ciuca sea reemplazado por el socialdemócrata Marcel Ciolacu, quien ha logrado devolver a su partido al poder solo dos años tras ser expulsado en una moción de censura.
Nacido en 1967, Ciolacu empezó su carrera política en su ciudad natal, Buzau, donde fue vicealcalde entre 2008 y 2012, año en el que fue elegido por primera vez diputado por el Partido Social Demócrata (PSD), la formación que lidera desde 2019.
Entre junio de 2017 y enero de 2018 fue viceprimer ministro del entonces gobierno socialdemócrata.
El líder del PSD era entonces el controvertido Liviu Dragnea, acusado por la Unión Europea (UE) de querer controlar la Justicia y condenado en 2019 a tres años y medio de cárcel por corrupción.
Ciolacu, quien se distanció de Dragnea tras esa condena, asumió el liderazgo del PSD tras las elecciones presidenciales de 2019, en las que su partido obtuvo los peores resultados de su historia.
Como líder del PSD abandonó el discurso de confrontación con Bruselas y el año pasado dio la sorpresa al ganar con su partido las elecciones generales de diciembre de 2020, perdiendo 15 puntos porcentuales respecto a las de 2016.
Sin embargo, pasó a la oposición al no conseguir entonces una mayoría suficiente para formar Gobierno.
Desde la oposición, ha apostado por el desgaste del anterior Ejecutivo, hasta derribarlo con una moción de censura en octubre, aprovechando la ruptura interna de la coalición de centroderecha.
Según sus críticos, la formación académica de Ciolacu está en entredicho, al haberse graduado, entre otras, en instituciones de poco prestigio como la Universidad Ecológica de Bucarest, donde estudió Derecho.
Hasta asumir la jefatura del gobierno dentro de un año y medio, Ciolacu ocupará el cargo de presidente de la Cámara Baja del Parlamento en Bucarest. EFE
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