Visados para no arriesgar sus vidas y las de sus hijos

Belén Rodríguez

Santa Cruz de Tenerife (España), 16 jun (EFE).- Mujeres de distintos países de África reclaman que los países europeos les den visados para así no tener que arriesgar sus vidas y las de sus hijos subiéndose a un cayuco para reencontrarse con sus parejas o para evitar un matrimonio forzoso, la mutilación de sus genitales y violaciones.

Awa Diop, de la Asociación de Mujeres Africanas en Canarias, explica a Efe que las mujeres que se suben en una patera con sus hijos lo hacen porque no tienen posibilidad de acceder a un visado que les permita viajar de forma segura a Europa, donde se encuentran sus maridos desde hace años trabajando.

Este es el motivo principal por el que las africanas deciden tomar el camino más peligroso, pues la ruta migratoria desde costas africanas a las islas españolas de Canarias (Atlántico) es, como ha advertido la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la más mortífera de las que están activas.

Diop asegura que cada vez más llegan pateras con mujeres y menores, quienes representan el 5 % y el 15%, respectivamente, de las personas que llegaron en estas embarcaciones en 2020 a Canarias, según Cruz Roja.

La situación de estas mujeres es 'muy crítica y delicada', puesto que después de haber abandonado su país y haber asumido el riesgo de morir en el viaje, llegan a Canarias, donde las han separado de sus hijos hasta demostrar a través de una prueba de ADN que tienen lazos de sangre.

Una vez han logrado solucionar esta injusticia que mantuvo durante meses a madres e hijos separados, ahora la queja es la lentitud con la que se tramitan estas pruebas, cuyos resultados llegan a tardar meses.

La activista senegalesa afincada desde hace casi 30 años en la isla canaria de Tenerife insiste: hay que intentar solucionar los visados en África y, mientras no se logre, es preciso agilizar la reagrupación familiar.

Comenta que cuando, por ejemplo, el consulado de Francia en Costa de Marfil le deniega un visado a una mujer para viajar con su hijo menor a París con el fin de reencontrarse con su marido la dirige al peligro de una patera.

EL VISADO, UN LUJO EN ÁFRICA

'En África el visado es un lujo', afirma Diop, quien destaca que las africanas están 'en su total derecho' de viajar 'de forma digna' a Europa, con visado y en avión, porque según las creencias populares su 'deber' es ocuparse de su familia, empezando por su marido.

Además, opina, las personas que salen de su país con visado pueden regresar si no les va bien, mientras que las que arriesgan su vida en una patera y endeudan a sus familias para ello no lo hacen porque lo consideran un fracaso.

Aunque, de forma mayoritaria, las mujeres que se suben en una patera van con sus hijos a reencontrarse con sus parejas y proceden de Costa de Marfil, Mali y Guinea Conakry, también hay otros perfiles aún más vulnerables.

Mujeres que huyen de guerras en sus países, violaciones que no pueden denunciar en el entorno familiar, de la mutilación genital o de un matrimonio forzoso.

A estas circunstancias personales se suma el peligro que conlleva en muchos casos el viaje a Canarias, cuando tienen que pasar por otros países, exponerse a abusos y violaciones y a una espera que puede tardar años antes de lograr su objetivo de subirse a una embarcación.

Después de un viaje tan difícil, algunas de ellas explotadas a cambio de facilitarles el viaje hacia España y con bebés sin saber quién es el padre, llegan a Canarias, donde los trámites se demoran y se vuelven a quedar a la deriva.

Por ello, Awa Diop exige a las administraciones que les practiquen a ellas y a sus hijos pruebas de ADN lo más urgente posible para que puedan continuar con su viaje a Europa, pues son prácticamente inexistentes los casos de quienes quieren quedarse en Canarias. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.