Zarif insiste en que Irán 'no es una amenaza' tras cumbre del Golfo
Teherán, 5 ene (EFE).- El ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, insistió este martes en que 'Irán no es un enemigo ni una amenaza', tras la cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en la que el cuarteto árabe se reconcilió con Catar.
Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto retomaron por completo desde hoy las relaciones con Catar después de tres años y medio de ruptura por acusarle de 'patrocinar el terrorismo' por su supuesto acercamiento a Irán.
'Felicitaciones a Catar por el éxito de su valiente resistencia a la presión y la extorsión', declaró el jefe de la diplomacia iraní en un mensaje en Twitter en el que dio a entender que Doha no ha cedido al asedio del cuarteto árabe durante el bloqueo.
Durante estos tres años y medio de bloqueo, los lazos entre Doha y Teherán se estrecharon tanto a nivel político como económico. Está por ver si la reconciliación de hoy aísla aun más a Irán y afecta a sus relaciones con Catar y el resto de países del Golfo.
Dirigiéndose a los 'otros vecinos árabes', Zarif subrayó que 'Irán no es un enemigo ni una amenaza', después de que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, llamara durante la cumbre del CCG a tomar acciones para afrontar 'los planes destructivos' de la República Islámica.
'Basta de chivos expiatorios, especialmente con su patrón imprudente de salida', dijo el ministro iraní de Exteriores aludiendo al presidente estadounidense saliente, Donald Trump.
Zarif también hizo un llamamiento a aceptar la oferta de Irán para 'una región fuerte', la iniciativa Coalición por la Esperanza y la Paz en Ormuz, el estratégico estrecho del golfo Pérsico escenario de tensiones en los últimos dos años.
Esta iniciativa fue presentada por Teherán en septiembre de 2019 después de que EEUU anunciara el despliegue de más tropas en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos después de unos ataques contra dos plantas de la petrolera saudí Aramco.
Washington y Riad acusaron a Teherán de estos ataques, que fueron reivindicados por los rebeldes hutíes del Yemen. Irán, que apoya a los insurgentes, se desvinculó de los mismos.
La Administración de Trump ha presionado para que se resolviera la disputa entre Catar y el cuarteto árabe al considerar que esta dificultaba los esfuerzos para hacer frente a la supuesta amenaza iraní. EFE