Así es Haras Nacionales, el vacacional convertido en centro de corrección donde está Blas Peralta

Imagen de la piscina, tomada en febrero de 2015. (Diario Libre/ Nehemías Alvino/ Archivo)

SANTO DOMINGO. La ciudadanía ha expresado a través de las redes sociales el rechazo al traslado del principal acusado por el homicidio de Mateo Aquino Febrillet, Blas Peralta, desde el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Cucama, en La Romana, a Haras Nacionales.

La primera sorprendida fue la fiscal titular del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, quien habló en estado de negación a través de Twitter. Se recuerda que según las evidencias que depositó el Ministerio Público que dirige la fiscal, Peralta no solo habría disparado contra el vehículo en el que se trasladó Aquino Febrillet durante una persecución, sino que trató de ocultar su culpabilidad en el hecho, para lo cual se comunicó por teléfono con individuos que también están siendo acusados.

Las casas donde pernoctan los privados de libertad en una imagen de 2015. Por (Diario Libre/ Nehemías Alvino/ Archivo)
Reclusos juegan al dominó dentro de Haras Nacionales, imagen de julio de 2016 Por (Danelis Sena/ Diario Libre/ Archivo)
Un área de recreación dentro del antiguo vacacional, imagen de 2015. Por (Diario Libre/ Nehemías Alvino/ Archivo)
Un campo agrícola cuidado por los reclusos en Haras Nacionales en 2016. Por (Diario Libre/ Danelis Sena/ Archivo)

Ante el rechazo, la Procuraduría se reunirá este lunes al mediodía con miembros de una comisión del consejo universitario y familiares de Aquino Febrillet, quienes posiblemente exigirán explicaciones sobre el traslado de Peralta.

Antes de la reunión con los uasdianos y familiares, la Procuraduría ha argumentado, con el evidente desconocimiento de la fiscal Reynoso, que la decisión de llevar al acusado al nuevo centro es “provisional” debido a que éste se encuentra sufriendo de un agravamiento de la diabetes, hasta tanto vuelva a niveles aceptables.

Haras Nacionales es un antiguo centro vacacional convertido en un centro correccional donde no hay rejas, barrotes ni policías y los reclusos están como en casa. Los reclusos, envejecientes, se suman además a actividades productivas, artísticas y recreativas.

Allí todos tienen las puertas abiertas y una gran porción de terrenos donde impera la vegetación, salubridad y comodidad. Cuenta hasta con piscina.

Cada casa cuenta con tres habitaciones, sala de estar y baño, con una cama de un nivel cada cuarto, un televisor, abanicos y bebedero, entre otros objetos de utilidad, como área de recreación y otras actividades.

El magistrado manifestó que los reclusos podrán trabajar para su sustento. Resaltó que este año concluirá con el 33% de su labor de reforma del sistema penitenciario.