La industria pornográfica llega a los iPods

Las pequeñas pantallas se están calentando con una nueva ola de imágenes picantes y fragmentos de películas que se abren camino en los teléfonos móviles y los nuevos lectores de vídeo iPod, generando nuevas interrogantes para las compañías de telecomunicaciones y los reguladores.

Películas, programas de televisión e imágenes se están abriendo camino en las pequeñas pantallas y los analistas indican que eso abre sin duda la puerta a la pornografía u otros contenidos dirigidos a adultos.

Pocos días después del lanzamiento del nuevo iPod vídeo de Apple, las compañías se apuraban en divulgar contenidos desde ligeros hasta escandalosos.

"Creemos que el crecimiento del contenido para adultos en los aparatos iPod será explosivo en los próximos meses", dijo Harvey Kaplan de Xobile.com, que se describe a sí mismo como "el principal proveedor de películas para adultos para teléfonos móviles".

Kaplan dijo a AFP que el mercado de los teléfonos móviles es mucho mayor que el de los "portátiles", que incluyen los iPod vídeo, las consolas de juego Sony y dispositivos de vídeo basados en Windows. Pero estimó que ambos sectores están creciendo.

"Recibimos unos 20.000 nuevos suscriptores cada mes", dijo Kaplan, añadiendo que tres cuartos de ellos son de fuera de Estados Unidos.

"Podemos entregar a cualquier teléfono móvil en cualquier parte del mundo", añadió.

En Estados Unidos, el mercado ha sido limitado por las compañías de móviles que son reacias a asociarse a la industria pornográfica por miedo a ser estigmatizadas y por estándares comunitarios más formales que en otras partes del mundo, opinó.

"En Estados Unidos es muy lento (el proceso), incluso para contenidos de chicas en bikini", dijo Kaplan, añadiendo que una compañía de teléfonos móviles que ofreció esa opción "generó la indignación de la comunidad".

"Nadie quiere ser la primera compañía en permitir contenido para adultos", dijo.

De todas formas, muchas compañías se están posicionando para un mercado en expansión. Playboy hizo un acuerdo este año para proveer con fotos a iBod, el artefacto de fotos de iPod -que precedió al iPod vídeo- y tiene un acuerdo con Dwango Wireless para ofrecer contenido para adultos para teléfonos móviles.

Kaplan indicó que un nuevo sistema adoptado este mes por la industria de los móviles -que permitiría a los padres bloquear contenidos relacionados con el sexo- impulsaría la industria del entretenimiento para adultos.

La asociación de telecomunicaciones (Wireless Association) anunció guías para dividir contenidos en "accesibles" y "restringidos", en base a los sistemas de calificación de las películas, programas de televisión, música y juegos. Eso habilita a las compañías a requerir el permiso de los padres para acceder a cualquier material inapropiado para suscriptores menores de 18 años.

La creación de categorías de contenidos que puedan permitir filtros "es fabuloso para una compañía como la nuestra", aseguró Kaplan.

"De lo que más se nos acusa es de dirigirnos a los niños. Pero los niños son los peores clientes posibles. No tienen tarjetas de crédito o sus tarjetas son robadas. No queremos que ellos vean los contenidos", explicó.

La firma de investigación Research and Markets estimó hace un año que para 2008 el "mercado de contenidos adultos en tecnología sin hilos" moverá unos 90 millones de dólares en Estados Unidos y 1.000 millones de dólares globalmente.

Jeff Kagan, un analista en telecomunicaciones independiente, ve el mercado dirigiéndose lentamente hacia la programación erótica en los teléfonos móviles, aunque las compañías ofrezcan otro tipo de películas o música.

"Las compañías estadounidenses han rehuido de cualquier cosa que pueda generarles problemas o dañar su imagen", dijo Kagan.

"Básicamente han dicho que se están manteniendo fuera de la industria del prono. No tienen control de lo que hacen sus clientes, pero cuando escuchan sobre eso intentan suspenderlo", añadió, estimando que es "un tema delicado".

Según Kagan, la situación de los iPod y artefactos similares es diferente: como no usan redes públicas reguladas, hay menos impedimentos para que los clientes descarguen lo que quieran.

"Es el mismo efecto pero hay reglas diferentes", dijo kagan. "Pero ese es el problema con la tecnología".