LF proclama nacionalidad se establece por la sangre

Advierte sobre el peligro de la balcanización

Nadie puede cuestionar la política que un Estado asume de nacionalidad, proclamó el presidente de la República.
Santo Domingo. El presidente Leonel Fernández proclamó ayer que la nacionalidad en República Dominicana se establece por el derecho de sangre y afirmó que si existe alguna duda al respecto, debe esclarecerse en un debate nacional para que "enmendemos la Constitución y aclaremos la legislación adjetiva".

Sin embargo, insistió en que la intención del legislador en la Carta Magna es clara: "La regla es el ius sanguinis, la excepción, el ius solis". Defendió el derecho que tiene República Dominicana de escoger la legislación en materia de nacionalidad que más convenga al interés nacional. Y sentenció que "nadie puede cuestionar la política que un Estado asume de nacionalidad, si la asume en su Constitución o sus leyes adjetivas".

"Nosotros no tenemos prejuicio contra nadie ni practicamos la xenofobia", aseguró el mandatario, pero observó que no se puede permitir que un grupo de indocumentados se establezca en un país, eche raíces y a partir de ahí reclame unos derechos que realmente no tiene si se toman en cuenta las leyes nacionales.

Al dirigirse a los embajadores dominicanos acreditados en el exterior, Fernández sostuvo que República Dominicana tiene un "sentimiento de solidaridad y admiración" hacia Haití, aunque defendió el derecho de repatriar a los haitianos ilegales.

Reconoció que deben mejorarse las condiciones en que los haitianos trabajan en los bateyes y en la construcción a fin de que esa situación no se convierta en un argumento en contra de la imagen de República Dominicana en el exterior.

Sentencia de la SCJ lo dejó bien claro

La Suprema Corte consideró que no son dominicanos los hijos de personas que se encuentran en el país en condiciones de ilegalidad, decisión que fundamenta en el artículo 36 de la Ley de Migración, que determina que los extranjeros admitidos como no residentes son considerados personas en tránsito.

El presidente de la Suprema, Jorge Subero Isa consideró que en esa sentencia queda definitivamente establecido que no tan sólo los hijos de extranjeros que se encuentran en el país sin ningún tipo de autorización, no pueden adquirir por el hecho del nacimiento, la nacionalidad dominicana, sino que tampoco la pueden adquirir por ese medio originario los hijos de los extranjeros con residencia temporal en el país.