Muerte de mujer paralítica relanza el debate sobre la eutanasia en España
MADRID, ESPAÑA.- La muerte de Inmaculada Echevarría, una mujer paralítica a causa de una distrofia muscular progresiva, que ha visto cumplido su deseo de morir tras ser desconectada del respirador que la mantenía "artificialmente con vida", ha reabierto el debate en España sobre la eutanasia.
Inmaculada, de 51 años, falleció anoche en un centro de la sanidad pública, el Hospital San Juan de Dios de Granada (Andalucía, sur), tras haber sido sedada para que no sufriera dolor.
Murió acompañada de su equipo médico habitual aunque no en el centro en el que residió en los últimos diez años, el Hospital de San Rafael de Granada, ya que la dirección, de la orden de San Juan de Dios, optó por el traslado después de que así lo pidiera el Vaticano, según dijo hoy el presidente del gobierno regional andaluz, Manuel Chaves.
El dirigente, uno de los líderes del gubernamental Partido Socialista de España, negó que el caso de Inmaculada haya sido eutanasia, mientras que representantes de la Iglesia católica, como el Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado, Antonio Cañizares, rechazó lo que calificó de "una acción de eutanasia o suicidio asistido".
Afectada de una distrofia muscular progresiva -solo podía mover los dedos y los músculos del rostro-, Inmaculada había pedido ser desconectada de la maquina de ventilación mecánica que la mantenía con vida, tras confesar que deseaba la muerte desde hace años.
Su petición fue respaldada por el gobierno regional andaluz tras un dictámen favorable de su Comité de Ética.
En España, como en la mayoría de los países europeos, la eutanasia está prohibida y puede ser castigada con penas de prisión.
La muerte de Inmaculada ha vuelto a traer a un primer plano el debate, con las opiniones polarizadas, entre la más contraria de la mayoría de los representantes de la Iglesia Católica y los defensores del "derecho a elegir" de los enfermos, como la organización "Derecho a morir dignamente", a la que pidió ayuda.
La ministra española de Sanidad, Elena Salgado, dijo hoy que "respeta" y "no entra a valorar" la decisión de la Junta de Andalucía (Gobierno regional), que autorizó la retirada del respirador.
"La Junta entiende que ha tomado esta decisión en el marco más absoluto de la legalidad y entiende también que nos estamos refiriendo a un caso de renuncia de tratamiento, y en absoluto a un caso de eutanasia ni activa ni pasiva", explicó la ministra.
El Gobierno regional tomó como base de su autorización la ley de autonomía del paciente, que permite el rechazo de un tratamiento.
El presidente del Consejo Consultivo Andaluz, Juan Cano Bueso, señaló que el caso de Inmaculada "ha clarificado una forma de proceder" ante este tipo de situaciones, aunque subrayó que no significa que "se haya legalizado la eutanasia en España por la vía de hecho".
Pero, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Carlos González-Vilardell, lamentó que los comités éticos de este organismo no hayan sido consultados y consideró que es "un asunto muy delicado y debe estudiarse en profundidad para aclarar si se ha incurrido o no en un caso de eutanasia por omisión o activa".
Para el Arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, que es también Cardenal Primado y vicepresidente de la Conferencia Episcopal española, se trató de una "acción de eutanasia o suicidio asistido", y consideró que es uno de los "hechos dolorosos que estos días nos hacen sufrir a todos y que denotan una situación social en España que debemos superar".
La eutanasia, cuyo significado etimológico es "buena muerte" y define el proceso que tiene por objeto ayudar a morir sin dolor a un enfermo en estado terminal e irreversible que así lo solicita, sólo ha sido legalizada en su aplicación más amplia (activa) en dos países europeos, Holanda y Bélgica.
Inmaculada Echevarría dijo en unas recientes declaraciones recogidas hoy por el diario madrileño El País que hubiera preferido morir mucho antes, hace 27 años cuando tuvo que dar en adopción a su hijo, y que su vida dejo de merecer la pena hace 30 años.
En su última voluntad pidió ser incinerada y que sus cenizas se esparzan en la costa de Pontevedra (Galicia, noroeste), el lugar donde fue "más feliz", según desveló uno de sus amigos, Cristóbal Entrena.
El debate sobre la eutanasia en España se avivó anteriormente con el caso del tetrapléjico Ramón Sampedro, que inspiró la película "Mar adentro", de Alejandro Amenabar, galardonada con un Oscar.
Hace poco menos de un año, el fallecimiento del pentapléjico Jorge León, que apareció desconectado del respirador artificial que le mantenía con vida después de que manifestara su deseo de morir, también despertó la polémica.
El dirigente, uno de los líderes del gubernamental Partido Socialista de España, negó que el caso de Inmaculada haya sido eutanasia, mientras que representantes de la Iglesia católica, como el Arzobispo de Toledo y Cardenal Primado, Antonio Cañizares, rechazó lo que calificó de "una acción de eutanasia o suicidio asistido".
Afectada de una distrofia muscular progresiva -solo podía mover los dedos y los músculos del rostro-, Inmaculada había pedido ser desconectada de la maquina de ventilación mecánica que la mantenía con vida, tras confesar que deseaba la muerte desde hace años.
Su petición fue respaldada por el gobierno regional andaluz tras un dictámen favorable de su Comité de Ética.
En España, como en la mayoría de los países europeos, la eutanasia está prohibida y puede ser castigada con penas de prisión.
La muerte de Inmaculada ha vuelto a traer a un primer plano el debate, con las opiniones polarizadas, entre la más contraria de la mayoría de los representantes de la Iglesia Católica y los defensores del "derecho a elegir" de los enfermos, como la organización "Derecho a morir dignamente", a la que pidió ayuda.
La ministra española de Sanidad, Elena Salgado, dijo hoy que "respeta" y "no entra a valorar" la decisión de la Junta de Andalucía (Gobierno regional), que autorizó la retirada del respirador.
"La Junta entiende que ha tomado esta decisión en el marco más absoluto de la legalidad y entiende también que nos estamos refiriendo a un caso de renuncia de tratamiento, y en absoluto a un caso de eutanasia ni activa ni pasiva", explicó la ministra.
El Gobierno regional tomó como base de su autorización la ley de autonomía del paciente, que permite el rechazo de un tratamiento.
El presidente del Consejo Consultivo Andaluz, Juan Cano Bueso, señaló que el caso de Inmaculada "ha clarificado una forma de proceder" ante este tipo de situaciones, aunque subrayó que no significa que "se haya legalizado la eutanasia en España por la vía de hecho".
Pero, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Carlos González-Vilardell, lamentó que los comités éticos de este organismo no hayan sido consultados y consideró que es "un asunto muy delicado y debe estudiarse en profundidad para aclarar si se ha incurrido o no en un caso de eutanasia por omisión o activa".
Para el Arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, que es también Cardenal Primado y vicepresidente de la Conferencia Episcopal española, se trató de una "acción de eutanasia o suicidio asistido", y consideró que es uno de los "hechos dolorosos que estos días nos hacen sufrir a todos y que denotan una situación social en España que debemos superar".
La eutanasia, cuyo significado etimológico es "buena muerte" y define el proceso que tiene por objeto ayudar a morir sin dolor a un enfermo en estado terminal e irreversible que así lo solicita, sólo ha sido legalizada en su aplicación más amplia (activa) en dos países europeos, Holanda y Bélgica.
Inmaculada Echevarría dijo en unas recientes declaraciones recogidas hoy por el diario madrileño El País que hubiera preferido morir mucho antes, hace 27 años cuando tuvo que dar en adopción a su hijo, y que su vida dejo de merecer la pena hace 30 años.
En su última voluntad pidió ser incinerada y que sus cenizas se esparzan en la costa de Pontevedra (Galicia, noroeste), el lugar donde fue "más feliz", según desveló uno de sus amigos, Cristóbal Entrena.
El debate sobre la eutanasia en España se avivó anteriormente con el caso del tetrapléjico Ramón Sampedro, que inspiró la película "Mar adentro", de Alejandro Amenabar, galardonada con un Oscar.
Hace poco menos de un año, el fallecimiento del pentapléjico Jorge León, que apareció desconectado del respirador artificial que le mantenía con vida después de que manifestara su deseo de morir, también despertó la polémica.