Prevención y diagnóstico precoz para el cáncer de mama

La sonomamografía es el estudio de elección para mujeres menores de 35 años

La doctora Nathalie González Cazaño (Fuente externa)

SANTO DOMINGO. En octubre se conmemora el Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Este cáncer es el tipo más frecuentemente diagnosticado en mujeres en todo el mundo y en el país.

Como en otras neoplasias, uno de los puntos de mayor importancia en el tratamiento y pronóstico de cáncer mamario es poder detectarlo en etapas tempranas.

La oncóloga y radioterapeuta Nathalie González Cazaño expone que la clave es la prevención y asegura que si la enfermedad se detecta oportunamente puede haber curación en más del 90% de los casos.

Sostiene que debido a la incidencia y mortalidad con que se presenta el cáncer de mama, es un grave problema de salud, por lo que se ha realizado un esfuerzo para divulgar los métodos de prevención y diagnóstico temprano, con énfasis en el estudio de mamografía y auto exploración física.

Indica que la Sociedad Americana del Cáncer recomienda las siguientes pautas de detección del cáncer para la mayoría de las mujeres adultas (las pruebas de screening o detección se utilizan para descubrir el cáncer antes de que se presenten síntomas):

La especialista, quien labora en CDD Radioterapia, ubicado en la clínica Abreu, manifiesta que las mujeres entre los 40 y los 44 deben tener la opción de iniciar el cribado anual de cáncer de mama con una mamografía (rayos X de los senos) si así lo desean.

Las mujeres en edad de 45 a 54 deben hacerse una mamografía cada año, dice la doctora González Cazaño.

Las mujeres mayores de 55 años deben cambiar a una mamografía cada 2 años o pueden seguir una evaluación anual.

La detección debe continuar, siempre y cuando la mujer está en buen estado de salud y con expectativa de vida mayor a 10 años o más.

Asegura que “todas las mujeres deben estar familiarizadas con los beneficios conocidos vinculados a la detección del cáncer de mama”.

También deben saber cómo se ven y se sienten sus senos normalmente, para poder reportar cualquier cambio a un proveedor de atención médica inmediatamente.

“Algunas mujeres, debido a sus antecedentes familiares, tendencia genética u otros factores, deben ser examinadas con imágenes de resonancia magnética en conjunto con la mamografía (el número de mujeres que entran en esta categoría es muy pequeño)”, expone la oncóloga.

Explica que la sonomamografía es el estudio de elección para mujeres menores de 35 años.

Igualmente, recomienda realizar un auto examen mamario de manera sistemática y mensual a partir de los 18 años 7 días de haber terminado la menstruación, examen clínico mamario anual y detección de factores de riesgo (estrategia realizada por el médico) a partir de los 30 años.

Recomendaciones en los cambios

Las mujeres deben atener una serie de señales en el cuerpo que pudieran indicar que la enfermedad pudiera estar presente, indica la doctora González Cazaño.

Esos cambios son:

Cambios en la medida, forma y volumen de la glándula mamaria.

Área eritematosa, adelgazada o descamación de cualquier área de la superficie de la piel.

Retracción de cualquier parte de la piel que cubre la glándula mamaria.

Pezón doloroso o que comienza a invertirse.

Cualquier tipo de fluido por el pezón en mujeres no lactantes.

Cambios en la superficie o abultamiento de la piel de la glándula mamaria o algún brazo.

Prevención

El cáncer de mama no se puede prevenir; sin embargo, estudios recientes demuestran que el riesgo de padecerlo se puede reducir disminuyendo los factores de riesgo, como ejercicio físico de forma regular (al menos 4 horas a la semana), evitar sobrepeso y obesidad tras la menopausia y reducir el consumo de alcohol.

“Además, se ha podido demostrar mediante estudios epidemiológicos, que el uso de tratamientos hormonales sustitutivos durante la menopausia se asocia a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama”, indica la oncóloga y radioterapeuta.

Y agrega: “El descenso del número de mujeres que reciben este tipo de tratamientos sustitutivos ha coincidido con un descenso proporcional en el número de casos nuevos de cáncer de mama. Por tanto, evite el tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia”.

Si existe una historia familiar de cáncer de mama es conveniente que se pida consejo genético, que permitirá determinar si se asocia con una mutación genética, asegura.

Sostiene que en mujeres con riesgo muy elevado de desarrollar cáncer de mama existen varias opciones terapéuticas. “La paciente, junto con su médico, debe valorar las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas y decidir qué opción es la más adecuada”, apunta.