Repartición vehículos incautados salpica Comité Derechos Humanos
Los oficiales argumentan que los vehículos eran asignados a departamentos
Santo Domingo. El lodo de la repartición de vehículos no sólo salpica a oficiales de la Policía. También ensucia a ex funcionarios y personas conocidas por llevar -al menos de forma aparente- una vida pública respetable.
Virgilio Almánzar, presidente del Comité Dominicano de Derechos Humanos, utilizaba una jeepeta, que estaba bajo el cuidado de la Dirección de Control de Drogas.
Almánzar se defendió con el argumento de que la DNCD le asignó el vehículo en su condición de "profesor honorífico", del Instituto Militar de Derechos Humanos.
La jeepeta estaba "cargada" a su nombre, a diferencia de los vehículos que usaban otros civiles que se protegieron bajo la firma de oficiales.
Esto dificulta la identificación de los usuarios de los automóviles robados y recuperados por la institución.
Hay oficiales, como el coronel Pablo Nova, que tenían asignados cinco o más vehículos.
Nova "custodiaba" dos jeepetas, una Mitsubishi Montero y otra Toyota. Además, disponía de dos carros: un Toyota y un Honda Civic, y de una camioneta Chevrolet.
Él, como otros de sus colegas, argumentó que no los usaba personalmente, sino que estaban asignados a un departamento.
Hasta ahora los oficiales de la PN han devuelto106 vehículos, al menos 20 de ellos después de que se cumpliera el plazo de 72 horas otorgado por el Jefe de la Policía, Manuel de Jesús Pérez Sánchez.
Ayer, decenas de personas visitaban los parqueos de Segna y de la Plaza de la Cultura, donde se guardan los autos, y exigen a Pérez Sánchez que revele los nombres de los oficiales que tenían sus vehículos y los sancione.
Ellos tendrán que esperar que la PN termine las investigaciones para recuperar sus vehículos, que ahora son sometidos a estudios químicos para restaurar los números originales de los chasis.
[b]Pina pide investigar[/b]
El consultor jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, favoreció ayer que se realice una minuciosa investigación en torno al uso de vehículos robados por parte de agentes y autoridades. A juicio de Pina, si los vehículos eran asignados como una práctica administrativa de la Policía, debe descontinuarse, "y si hubo dolo, deben establecerse las responsabilidades particulares y ser puestos a disposición de la Justicia"
La jeepeta estaba "cargada" a su nombre, a diferencia de los vehículos que usaban otros civiles que se protegieron bajo la firma de oficiales.
Esto dificulta la identificación de los usuarios de los automóviles robados y recuperados por la institución.
Hay oficiales, como el coronel Pablo Nova, que tenían asignados cinco o más vehículos.
Nova "custodiaba" dos jeepetas, una Mitsubishi Montero y otra Toyota. Además, disponía de dos carros: un Toyota y un Honda Civic, y de una camioneta Chevrolet.
Él, como otros de sus colegas, argumentó que no los usaba personalmente, sino que estaban asignados a un departamento.
Hasta ahora los oficiales de la PN han devuelto106 vehículos, al menos 20 de ellos después de que se cumpliera el plazo de 72 horas otorgado por el Jefe de la Policía, Manuel de Jesús Pérez Sánchez.
Ayer, decenas de personas visitaban los parqueos de Segna y de la Plaza de la Cultura, donde se guardan los autos, y exigen a Pérez Sánchez que revele los nombres de los oficiales que tenían sus vehículos y los sancione.
Ellos tendrán que esperar que la PN termine las investigaciones para recuperar sus vehículos, que ahora son sometidos a estudios químicos para restaurar los números originales de los chasis.
[b]Pina pide investigar[/b]
El consultor jurídico del Poder Ejecutivo, César Pina Toribio, favoreció ayer que se realice una minuciosa investigación en torno al uso de vehículos robados por parte de agentes y autoridades. A juicio de Pina, si los vehículos eran asignados como una práctica administrativa de la Policía, debe descontinuarse, "y si hubo dolo, deben establecerse las responsabilidades particulares y ser puestos a disposición de la Justicia"
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