Ricos y pobres se mezclan en último adiós a Jacinto Peynado

Pocos dirigentes de la cúpula del PRSC fueron al cementerio

Los restos de Peynado reciben honores en la Presidencia.
Santo Domingo. Minutos antes de que Jacinto Peynado fuera sepultado, Hatuey Decamps lo definió como "un rico, que siempre le tendió la mano a los pobres". Confirmando el sentido de sus palabras, personas de distintos estratos sociales se mezclaban para dar el último adiós al fenecido empresario y dirigente político.

Eran exactamente las 3:30 de la tarde, cuando se introdujo el féretro en el mausoleo familiar, en medio de manifestaciones de dolor de parientes, allegados y dirigentes del PRSC, sobre todo de la base de ese partido.

Antes del sepelio, los restos mortales de Peynado fueron llevados a la sede del Congreso y posteriormente al Palacio Nacional, donde recibió los honores correspondientes a su condición de ex senador y ex vicepresidente de la República.

En el Congreso, el ataúd fue expuesto en el salón de la Asamblea Nacional, donde le hicieron guardia de honor los senadores y diputados de los distintos partidos. Lo propio hicieron funcionarios gubernamentales en la Casa de Gobierno.

Aunque inicialmente no estaba programado, aquí intervino el presidente Leonel Fernández, quien definió a Peynado como "una de las figuras públicas más destacadas, más respetadas y más queridas del país".

Indicó que Peynado se destacó en los negocios, siguiendo los pasos de su padre, y en la actividad política, emulando a su abuelo, don Francisco J. Peynado.

Dijo que su vida estuvo coronada de éxitos en ambas áreas, mientras que en el plano personal, también se le recuerda como un ser ejemplar.

"Hoy la República pierde a una de sus figuras más esclarecidas, pero su recuerdo siempre permanecerá entre nosotros y su ejemplo nunca será olvidado", expresó.

[b]En el cementerio[/b]

"Jacinto, no te has ido...después de Balaguer eras tú", decía el militante reformista "Funda", quien iba en su motor al frente de la caravana que escoltaba los restos de Peynado.

Luego de los honores militares, el público se congregó en los alrededores del mausoleo y el primero en hacer uso de la palabra fue Hatuey Decamps, quien destacó que Peynado fue uno de los pocos empresarios que se han destacado en la política dominicana, a donde "fue a servir, no a servirse".

Resaltó, además, que el ex legislador introdujo innovaciones a la política con sus operativos barriales, así como con la creación de las "peynadoras" para hacer campaña. "Jacinto revolucionó el sistema de propaganda y de motivación política", sostuvo.

A seguidas habló el dirigente reformista Juan Arístides Taveras Guzmán, quien dijo que aunque le ha tocado hablar en muchas ocasiones, se le hacía difícil despedir a un amigo como Jacinto Peynado. "Hoy me tranco como un niño y no sé por qué", comentó.

Resaltó que Peynado cambió el estilo de hacer política y llevó a esa actividad "la decencia, la verticalidad y la honradez".

Finalmente, habló Dennis Simó, amigo de muchos años de la familia Peynado Álvarez. "Hoy dejamos descansar su cuerpo, sabiendo que su espíritu está en el cielo", concluyó.

[b]Diferencias[/b]

Las diferencias entre Peynado y la dirección del PRSC, que terminaron con su expulsión de ese partido, fue un tema que tocaron tangencialmente algunos de los oradores.

Decamps dijo esperar que la muerte de Peynado sirva para la reunificación del PRSC, mientras Taveras Guzmán comentó que probablemente esos problemas habrían acelerado el deceso del ex candidato presidencial reformista.