República Dominicana mejora en dengue y muerte infantil; enfrenta alza de tosferina y leptospirosis
Coincidencialmente, tanto en 2024 como en 2025, la cantidad de muertes maternas fue 177
Entre 2022 y 2025, el país registró cambios significativos en sus indicadores de salud, destacándose una tendencia a la disminución de enfermedades prevenibles como cólera y dengue, así como en muertes infantiles, contrastando con un aumento de casos de tosferina y enfermedad meningocócica, según datos de la Dirección de Epidemiología.
El dengue, enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, presentó una baja significativa en 2025, cuando se registraron 326 casos, tras un pico de 22,972 reportes en 2023 y 11,825 en el 2022.
No hubo muertes asociadas a dengue en 2025, a diferencia de las 14 registradas en 2024; las 62 en 2023 y 16 en 2022.
En ese orden, la malaria aumentó en 2024 a 1,075 casos y, aunque bajó en 2025 con 877 casos reportados, sigue en alza respecto a las cifras de 2022 con 337 pacientes y 271 en 2023.
El pasado año, los casos procedieron, principalmente, de Azua (47 %) y San Juan (42 %).
La leptospirosis, enfermedad frecuente en épocas de lluvias al entrar en contacto con la orina de animales, especialmente roedores, mantiene un comportamiento en zigzag con 391 reportes en 2022; 703 en 2023; 52 en 2024 y un aumento a 186 en 2025.
Las autoridades reportaron 19 muertes en 2025 por esta enfermedad, un aumento de 171.4 % frente a los siete fallecimientos de 2024.
En 2023, el cólera tuvo un repunte con 310 casos, pasando a 15 en 2024 y cerrando 2025 en cero, sin una sola notificación de esta infección bacteriana que afecta el intestino.
Prevenibles por vacunas
La difteria mostró una tendencia a la baja, pasando de 20 casos en 2022 a 25 y 14, cerrando 2025 con 12 pacientes confirmados. De tétanos, las autoridades sanitarias contabilizaron 22 pacientes en 2025 y ocho muertes asociadas.
El año pasado hubo 22 reportes de tétanos, la menor cifra en el cuatrienio. En cuanto a las muertes asociadas, tanto en 2024 como en 2025 hubo ocho fallecimientos por tétanos.
De reducción en los casos de dengue al pasar de 22,972 reportes en 2023 a 326 en 2025.
Tendencia al alza
Tanto la tosferina como la enfermedad meningocócica muestran una curva ascendente en los últimos cuatro años. La primera pasó de cinco casos en 2022 a 48 en 2025 y la segunda, también de cinco casos a 35, más de un 600 %.
En 2025 hubo dos fallecidos por tosferina y 17 de enfermedad meningocócica.
Muertes maternas e infantiles
Los datos de la Dirección de Epidemiología muestran avances significativos en la reducción de la mortalidad infantil, pero progresos limitados en la mortalidad materna entre 2022 y 2025.
Las cifras sobre mortalidad materna no han presentado gran variación, con 187 defunciones en el año 2022; 208 en 2023 y, 177, tanto en 2024 como en 2025; una reducción leve de apenas 5.3 % en cuatro años.
De estas últimas, 101 fueron madres dominicanas y 76 haitianas.
La mortalidad materna continúa siendo un desafío pendiente para el sistema de salud, especialmente en términos de acceso oportuno a servicios obstétricos y atención durante el embarazo, parto y posparto.
En tanto, la mortalidad infantil registró una disminución sostenida de 46 %, al pasar de 3,372 muertes en 2022 a 1,819 en 2025, lo que refleja mejoras en la atención neonatal, el seguimiento pediátrico y los programas de prevención dirigidos a la primera infancia.
Durante la emisión de los boletines semanales, el Ministerio de Salud Pública ha reconocido la necesidad de seguir reforzando la atención materna integral.
Planes para el 2026
El Ministerio de Salud Pública informó que durante el año 2026 continuará fortaleciendo la prevención de enfermedades, la vigilancia epidemiológica y la descentralización de los servicios de salud, como parte de una estrategia orientada a consolidar un sistema sanitario más resiliente, oportuno y equitativo.
La institución señaló que las proyecciones para este año se centran en mantener el control de enfermedades transmisibles, reforzar la vacunación, mejorar la detección temprana y promover una mayor participación comunitaria en las acciones de salud pública.
En ese contexto, llamó a la población a colaborar activamente con las medidas de higiene, prevención y vacunación, al considerar que la corresponsabilidad social sigue siendo un eje clave para reducir riesgos sanitarios.