SAN MIGUEL, TABACO Y RON
Cigarro en la boca, mamajuana en la mano y colores ver-de, rojo y amarillo en la vestimenta para celebrar la festividad religiosa de San Miguel Arcángel. Una de las pocas mezclas de idiosincrasia popular y tradición religiosa que queda en el casco urbano del Distrito Nacional.
El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez apenas tolera que en las afueras de la antiquísima Iglesia de San Miguel, ubicada en la calle José Reyes casi esquina Juan Isidro Pérez, se fume, se consuma alcohol, y que las figuras que hacen de la Zona Colonial un centro de matices culturales compartan la tradición.
"Es impensable que la Iglesia esté de acuerdo con el ron y el tabaco", sentencia el Cardenal, "por el hecho que estén allá afuera haciendo eso, usted no puede venir aquí y decir que la Iglesia lo permite", aclaró.
Pero lo cierto es que el 29 de septiembre de cada año, cristianos de fe y de buscar favores celestiales se reúnen en la iglesia para celebrar al santo que en la cultura del patio se considera el vencedor del Mal y el primero de los arcángeles del cielo, admisión incluso en las creencias judías y musulmanas, con sus diferencias propias.
De acuerdo con el párroco de la Iglesia San Miguel, Santiago Bautista Guerrero, el humo del tabaco, el alcohol del ron y la comida que reparten los devotos tienen componentes fabulosos que vale la pena estudiar para su "desmitificación".
"Creen que detrás del alcohol pueden acercarse más al santo, ya que no lo encuentra con los pies sobre la tierra, trata de buscarlo usando sustancias que desinhiben", expuso Bautista Guerrero.
Mientras que el humo tiene una creencia milenaria que trasciende a tiempos babilonios "atribuyen a ese humo que expiden están depositando todo lo malo del espíritu". Pero la creencia del espíritu se diversifica, el cigarro se comercializa en sabores como chocolate y vainilla para diversificar la penitencia.
En cuanto a la comida, bizcochos, sandwiches, pasteles y arepas, sostiene el sacerdote, se utiliza como una tradición más cristianas debido a que se trata de la "convivencia y la vida en comunidad", asevera el cura.
Bautista Guerrero admite, que además de esta conexión que se busca con San Miguel, muchos feligreses, pretenden utilizar los poderes que el atribuyen para "venganza".
"Entonces ellos relacionan todo eso para hacer el mal a algunas personas, pensando que ponen a San Miguel a su favor", destacó.
Paralelamente, los comercios de botánicos de los mercados, principalmente el Mercado Modelo, ubicado en la avenida Mella. Aprovecha la fecha para realizar trabajos denominados "despojos" y "levantamientos", con la intención de mejorar la situación actual o procurar el mal a terceros.
En las botánicas venden aguas a las que le otorgan ciertos poderes con nombres relacionados a su utilidad: Mucha Gente, Pega Pega, Leche de mujer, Quiebra todo, Saca sal, Llama suerte, Yo domino a mi hombre, entre otros. En otras botánicas de gran espacio se realizan trabajos masivos que consisten en bailes de palos.
Pero lo cierto es que el 29 de septiembre de cada año, cristianos de fe y de buscar favores celestiales se reúnen en la iglesia para celebrar al santo que en la cultura del patio se considera el vencedor del Mal y el primero de los arcángeles del cielo, admisión incluso en las creencias judías y musulmanas, con sus diferencias propias.
De acuerdo con el párroco de la Iglesia San Miguel, Santiago Bautista Guerrero, el humo del tabaco, el alcohol del ron y la comida que reparten los devotos tienen componentes fabulosos que vale la pena estudiar para su "desmitificación".
"Creen que detrás del alcohol pueden acercarse más al santo, ya que no lo encuentra con los pies sobre la tierra, trata de buscarlo usando sustancias que desinhiben", expuso Bautista Guerrero.
Mientras que el humo tiene una creencia milenaria que trasciende a tiempos babilonios "atribuyen a ese humo que expiden están depositando todo lo malo del espíritu". Pero la creencia del espíritu se diversifica, el cigarro se comercializa en sabores como chocolate y vainilla para diversificar la penitencia.
En cuanto a la comida, bizcochos, sandwiches, pasteles y arepas, sostiene el sacerdote, se utiliza como una tradición más cristianas debido a que se trata de la "convivencia y la vida en comunidad", asevera el cura.
Bautista Guerrero admite, que además de esta conexión que se busca con San Miguel, muchos feligreses, pretenden utilizar los poderes que el atribuyen para "venganza".
"Entonces ellos relacionan todo eso para hacer el mal a algunas personas, pensando que ponen a San Miguel a su favor", destacó.
Paralelamente, los comercios de botánicos de los mercados, principalmente el Mercado Modelo, ubicado en la avenida Mella. Aprovecha la fecha para realizar trabajos denominados "despojos" y "levantamientos", con la intención de mejorar la situación actual o procurar el mal a terceros.
En las botánicas venden aguas a las que le otorgan ciertos poderes con nombres relacionados a su utilidad: Mucha Gente, Pega Pega, Leche de mujer, Quiebra todo, Saca sal, Llama suerte, Yo domino a mi hombre, entre otros. En otras botánicas de gran espacio se realizan trabajos masivos que consisten en bailes de palos.