Gigantes del Cibao: un round robin que roza lo histórico… por las razones equivocadas

El conjunto nordestano combina un ataque improductivo y un pitcheo golpeado que lo colocan camino a uno de los peores desempeños en la historia de las semifinales desde 1986-87.

Leury García saluda a sus compañeros en el dugout de los Gigantes del Cibao. (Fuente externa)

Los Gigantes del Cibao llegaron al round robin con expectativas de competir, pese a que clasificaron en el penúltimo día de la serie regular. Sin embargo, la realidad ha sido implacable: arrancaron la jornada del miércoles 7 de enero con marca de 0-8 y un desempeño que, de no corregirse, podría inscribirse entre los más flojos desde que este formato se instauró en la temporada 1986-87.

El equipo está en el sótano de prácticamente todos los renglones ofensivos colectivos. Acumula 64 hits, apenas 10 dobles y 32 carreras anotadas, con 30 remolques.

También figura con 11 bases robadas (empatado con los Toros), cuatro capturados robando y solo 29 boletos negociados. Su línea ofensiva explica buena parte del panorama: promedio de .230, porcentaje de embasarse de .302, slugging de .327 y OPS de .629.

La ofensiva situacional ha sido todavía más costosa. Con corredores en posición anotadora batean apenas .196 —muy por debajo del promedio de la liga (.297)—, con solo 13 empujadas en ese contexto.

Con hombres en base registran 22 imparables y un promedio de .237 (la liga batea .289), y apenas 16 extrabases en total, lo que evidencia la falta de daño oportuno.

El pitcheo no ha hecho el trabajo

El pitcheo tampoco ha ofrecido respuestas. Los Gigantes exhiben efectividad colectiva de 6.40, con WHIP de 1.59 y los rivales bateándoles .285. El bullpen no ha podido cerrar: no tiene salvamentos, ha desperdiciado cuatro oportunidades y solo ha preservado cinco ventajas.

En términos históricos, el desempeño empieza a encontrar paralelos incómodos. Las primeras tres ediciones del round robin fueron de nueve partidos, y el peor registro en ese formato se produjo en 1988-89, cuando Águilas Cibaeñas y Estrellas Orientales terminaron 2-5 (.286).

En series de 18 encuentros, las marcas más bajas incluyen:

  • Toros del Este: 1-16 (.059) en 2001-02
  • Toros del Este: 1-17 (.056) en 2003-04
  • Toros del Este: 1-16 (.059) en 2006-07
  • Águilas Cibaeñas: 2-16 (.111) en 2008-09
  • Águilas Cibaeñas: 4-11 (.267) en 2024-25

Con todavía juegos por disputar, los Gigantes tienen margen para evitar quedar inscritos en esa lista. Pero, para lograrlo, necesitan una transformación abrupta: mayor circulación en las bases, mejor producción en escenarios de presión y, sobre todo, un pitcheo que pueda sostener ventajas.

Por ahora, el round robin cuenta una historia clara: los detalles que deciden las series cortas han estado, casi siempre, del lado contrario.

 

Un apasionado del deporte, que tiene la gracia de DIOS y la dicha de ganarse la vida a través de él desde el año 2001. Conductor y productor de Vida Deportiva y AME Sports Center.