Los Guerrero se acuñan como tercera mejor pareja padre/hijo en historia de MLB
Solo los Bonds y Griffey acumulan un WAR más alto que ellos
A Vladimir Guerrero Jr. le tocó una fecha histórica como el 24 de abril para atravesar la barrera de los 1,000 partidos en las Grandes Ligas, el primer hijo de un inmortal que lo logra, y lo hace con estadísticas de acumulación y porcentajes ligeramente por debajo de su padre.
Un Guante de Oro, una visita más al Juego de Estrellas y 63 boletos más son los únicos argumentos que la prole mayor de La Tormenta de Don Gregorio puede exhibir ante su progenitor tras un millar de juegos, ambos en la octava temporada de sus carreras.
Es una comparación con la que el nacido en Montreal hace 28 años ha tenido que vivir desde que razona, pero a la que rehúye para eludir esa pesada mochila.
Pero cuando se conecta la producción de uno y otro con las 260 parejas de padre-hijo que han pasado por el Big Show (incluyendo 16 dominicanas) los Guerrero ya trepan el tercer lugar medidos por el indicador de referencia del béisbol actual.
La dupla Guerrero alcanza a la fecha 86.3 victorias sobre nivel reemplazo (WAR) en la versión de Baseball-Reference. Solo el dúo Bobby y Barry Bonds (221.2) y Ken Griffey padre e hijo (118.3) quedan por delante de los dominicanos.
En 2024, con las 6 WAR que sumó el inicialista de los Toronto Blue Jays su familia se adueñó de la primera plaza dominicana que ocupaban Felipe y Moisés Alou (80.1). Al agregar 4.6 en 2025 irrumpió el tercer puesto que estaba en poder de Gus y Buddy Bell (81.7).
¿Pareja inmortal?
Un posicionamiento que el dueño de un contrato de 500 millones de dólares se encarga de alimentar la probabilidad de estar frente a la primera pareja de padre e hijo que puede tener nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown.
Un análisis de David Schoenfield, de ESPN, publicado en marzo colocó a Guerrero Jr. en un tercer grupo de jugadores activos con potencial de llegar al templo de la fama. Allí apareció junto a figuras jóvenes que han logrado un buen arranque como Tarik Skubal, Paul Skenes, Ronald Acuña Jr., Fernando Tatis Jr., Gunnar Henderson, Julio Rodríguez y Bobby Witt Jr.
- De momento, ningún hijo de inmortal que se haya uniformado como bigleaguer ni siquiera ha aparecido en la boleta de los escritores que eligen el grueso de exjugadores.
Al inverso, Cooperstown tiene nicho para hijos de expeloteros que pasaron por la liga como Griffey Jr., Roberto Alomar y Cal Ripken Jr.
La única pareja de padre e hijo inmortales son Larry y Lee McPhail, como ejecutivos de béisbol.