Brayan Bello; desastre como abridor, pero con números de Cy Young como relevista
Boston encuentra el rol que saca la mejor versión del derecho
José Mesa pasó de ser un abridor con efectividad de 5.00 en sus primeras 571 entradas en la MLB a convertirse, a partir de los 28 años, en un cerrador de lujo que salvó 321 partidos con dos viajes al Juego de Estrellas. John Smoltz, tras una cirugía Tommy John a los 33 años, reivindicó su carrera desde el bullpen durante cuatro años tan efectivo como para retomar la ruta que lo llevó a Cooperstown.
La historia de las Grandes Ligas está repleta de casos de lanzadores que transformaron su paso por el circuito con un cambio de rol. Brayan Bello, en contra de su voluntad inicial, puede ser uno de ellos.
El derecho de Samaná es un lanzador muy distinto cuando abre partidos a cuando sale del bullpen, en el rol de relevos largos (2-7 entradas). Pasa desde los peores a los mejores.
De hecho, entre los abridores con al menos 30 episodios en 2026, Bello tiene la peor efectividad (10.35). Con el mismo criterio, es dueño de la segunda mejor ERA entre los relevistas con 0.75, según FanGraphs.
Su WHIP (hits y boletos por entrada) es otro indicador que demuestra la metamorfosis al pasar de 2.21 abriendo (la media de la liga es 1.30) a 0.85 relevando.
Lo hace con un repertorio de seis lanzamientos donde el sinker a 95 millas por hora manda con un 42 % del uso, mezclado con cambio (19 % a 88 mph), cutter (15 % a 87 mph), sweeper (13 % a 86 mph), bola rápida (7 % a 85 mph) y curva (5 % a 83 mph) de acuerdo a Savant.
El cambio
Bello, de 27 años, comenzó la campaña en la rotación de esos convulsos Medias Rojas y fue un desastre. En los primeros seis partidos abriendo (25.2 entradas) su efectividad fue de 9.12 y un FIP disparado hasta los 7.56.
El FIP (defensa independiente del pitcheo) mide los eventos que el lanzador controla como ponches, boletos, golpeos y jonrones. El promedio de la liga es 4.20, por debajo de 3.00 es excelente y por encima de 4.70 es horrible.
Las métricas de última generación en Boston recomendaron enviarlo al relevo y allí en 30.1 episodios dio señal clara de que era más efectivo. Su porcentaje de carreras limpias fue de 2.67 y su FIP de 3.01.
Entonces regresó a la rotación el cuatro de junio y los Orioles lo explotaron con siete hits y ocho carreras, lo que movió al equipo a enviarlo a ligas menores.
Molesto, Bello se desahogó ante la prensa y expresó su desacuerdo con la decisión.
“Lo primero es que (hay que) dejar de estar hablando de esa porquería de bullpen o abriendo juego pues cuando me va bien abriendo pues nadie está hablando sobre eso y ahora que estoy teniendo una mala temporada como abridor todo el mundo está hablando porquería”, dijo el lanzador, quien en 2024 firmó una extensión de 55 millones por seis años.
“He tenido una mala temporada ahora mismo, pero como todo, creo que las cosas van a mejorar, no todo el tiempo las cosas van a ser tan malas, pues no puede estar tal mal en la vida”, agregó.
- En su viaje a AAA en Worcester las cosas no mejoraron como abridor. En cuatro salidas y 18.2 innings su efectividad fue de 4.34 con WHIP de 1.39.
Sin embargo, tras su vuelta al equipo grande, el 12 de julio, fue dejado en el bullpen y desde entonces marcha con efectividad de 0.79 en 22.2 innings y su FIP se va al suelo hasta 2.55.