Osvaldo Virgil, 70 años después: luces, sombras y retos para República Dominicana en Grandes Ligas
Fue el primero del país en jugar en las Mayores y con él se cuentan 990 dominicanos
Grandes luminarias dan brillo al "big show" al compás de muchas sombras que aclarar
El 23 de septiembre de 1956 fue la primera ocasión en que un dominicano, Osvaldo Virgil, pisó un estadio de Grandes Ligas.
Este miércoles se cumplen 70 años de esa hazaña dorada del béisbol dominicano, que celebra la ocasión con 963 peloteros nacidos en el país, según Baseball Reference y que se eleva a 990 jugadores, según Winterball Data, si se incluyen, como es debido, los nacidos en el extranjero.
Fallecido el 29 de septiembre de 2024, 68 años y 6 días desde su debut, “El Orégano como le apodaban, tuvo la oportunidad de ver las grandes figuras que, tras abrir la puerta en ese virtuoso año, han transitado por el mejor béisbol del mundo.
República Dominicana es un país que en 70 años de historia ha producido 6 jugadores más valiosos (George Bell, Miguel Tejada, Vladimir Guerrero, Sammy Sosa, Alex Rodríguez, Albert Pujols, los últimos dos tres veces cada uno).
Cinco premios Cy Young: Pedro Martínez (3), Bartolo Colón (1) y Sandy Alcántara (1).
Novato del Año 9: Alfredo Griffin, Raúl Mondesí, Rafael Furcal, Albert Pujols, Ángel Berroa, Hanley Ramírez, Neftalí Feliz, Julio Rodríguez y Luis Gil (2024).
Esto es sin incluir los premiados en series de campeonato y mundiales, que también encuentra luminarias dominicanas.
Momentos de brillo
Virgil fue testigo de las grandezas de los hermanos Alou; el dominio de Juan Marichal y su exaltación al Salón de la Fama (1983); vio a Griffin ganar el primer novato del año (1979).
Más hacia adelante, la grandeza de Pedro Martínez, el valor que dio Sammy Sosa al béisbol en la carrera de los jonrones junto con Mark McGwire en 1998, que sirvió para levantar al béisbol, después de la huelga del 94.
Virgil nunca vio un paro laboral. La primera fue el 1 de abril de 1972, tres años antes de su retiro.
Martínez desde el montículo y la fuerza de David Ortiz y Manny Ramírez, que se unieron para darle a los Medias Rojas, también fueron otros momentos maravillosos del béisbol.
Sosa y Martínez son considerados dos de las figuras que mantuvieron al simpatizante dominicano pegado a la pantalla de TV para ver sus partidos.
Y ahora encabezan Juan Soto, Sandy Alcántara y Junior Caminero, entre otros.
Deudas del béisbol
No todo son luces para el béisbol dominicano.
En estos 70 años de historia también se hace notable una serie de manchas que a la fecha resultan incurables.
Trampas de la edad, el dopaje, la compra venta de contratos.
Un caso reciente ocurrió en agosto pasado con la trama de un jugador sin ser nombrado del cual dio luz ESPN. El caso, según datos, incluyó la invención de un hermano ficticio, la alteración de registros médicos y escolares, la emisión de un certificado de defunción falso y la creación de una lápida en un cementerio para hacer pasar al jugador por dos años más joven de lo que realmente es.
El plan comenzó a desmoronarse poco después de que los Cleveland Guardians acordaran en diciembre un precontrato de 2,8 millones de dólares con un jugador de cuadro ambidiestro. Los Guardianes pensaron que tenía entre 13-14 años.
Los préstamos son otras de las manchas del béisbol dominicano.
Jugadores estrellas, y otros que nunca llegaron a serlo, que han negociado sus salarios por adelantado, una debilidad a la que todavía no se le encuentra solución.
El otro escollo es el lastre del dopaje. Entre 2005-2018, 31 dominicanos fueron suspendidos. Eso era el 42 %, según ESPN, una sombra que nunca vivió, pero de seguro lamentó, el legendario Virgil.
Del total de peloteros dominicanos en las Mayores, el mayor porcentaje solo juega una campaña y los más privilegiados alcanzan la decena de años.
Al menos un 12.3 % entre 12.3 %. En realidad alcanzar un año es ya un privilegio, pues de cada 100 peloteros que son firmados por las 30 organizaciones, escasamente cinco llegan a Grandes Ligas y de ese pequeño universo, no más de dos, como mucho tres, sobrevive en el exigente mundo de las Mayores.
República Dominicana se encamina a alcanzar el millar de peloteros en las Grandes Ligas, una cifra que luce lejana para los países fuera de Estados Unidos. Aún así, tres provincias -Bahoruco, Independencia y Pedernales- no han producido el primer pelotero de Grandes Ligas, al menos según los registros de Baseball Reference.