En Cleveland entienden que Encarnación es la pieza que faltaba para ganar

Edwin Encarnación firma autógrafos a su llegada a las prácticas en Goodyear, Arizona.

GOODYEAR, Arizona. Por encima de las pequeñas matas de cactus y las flores que adornan la entrada del complejo de pretemporada de Cleveland se puede avistar un nuevo cartel que sirve tanto de recordatorio como motivador.

“Campeones de la Liga Americana 2016”, reza.

Los Indios tienen varias asignaturas pendientes.

A un swing de vencer a los Cachorros de Chicago en una épica Serie Mundial el año pasado, los Indios, que incrementaron su nómina a casi 130 millones de dólares tras el sorpresivo fichaje del toletero Edwin Encarnación en el invierno, apuntan a volver a la postemporada y esta vez para arrasar con todo.

“Todos están muy orgullosos de lo que alcanzamos el año pasado, pero todos quieren intentarlo otra vez”, afirmó el segunda base Jason Kipnis. “Queremos volver. Al fin pudimos saborear esa fruta y queremos estar otra vez ahí­ y permanecer ahí”.

Con una de las mejores rotaciones de las Grandes Ligas, un bullpen con toda clase de variantes y una alineación que recupera al estelar Michael Brantley tras una lesión, Cleveland saldrían en busca de ganar la Serie Mundial por primera vez desde 1948. Su sequía es la más larga en las mayores.