El béisbol olímpico cerca de cumplir
Sin importar el resultado del juego de la madrugada, hay opción de medalla
La República Dominicana no había logrado una clasificación al torneo de béisbol olímpico desde 1992, cuando la ciudad catalana de Barcelona fue la sede de los Juegos Olímpicos de ese año. Ciertamente, en las ediciones del 2012 y 2016 no hubo béisbol, pero en los cuatro previos el país que produce más peloteros fuera de Estados Unidos estuvo ausente.
La clasificación se logró con un arduo trabajo de todos los involucrados y sin importar lo que haya sucedido en el partido de la madrugada contra los Estados Unidos, al momento de escribir esta columna, la República Dominicana ya tenía garantizada la oportunidad de competir, por lo menos, por la medalla de bronce.
El triunfo garantizaba un pase a un partido para definir la oportunidad de ganar uno más e ir a pelear por el oro. Un revés habría enviado al país directamente al juego por la medalla de bronce.
Para una nación que se encontraba en el puesto 17 del mundo cuando inició el proceso de clasificación, los resultados conseguidos y el orgullo mostrado por los peloteros y el dirigente Héctor Borg excede las palabras que se puedan escribir.
Hay que felicitar nuevamente a Probéisbol y a la iniciativa de su fundador Felipe Vicini. A Juan Núñez por seguir las iniciativas del fenecido Héctor “Tito” Pereyra en la Federación de Béisbol.
A José Gómez del lado de Probéisbol y Amaury Nina en la Federación, este último por el trabajo con las selecciones de menores. A todos los demás técnicos y personal de ambas instituciones por esmerarse en elevar el orgullo dominicano en béisbol.
Ahora, a traer una medalla olímpica para la pelota, del color que sea. Ustedes nos representan.