A par de días de que todo comience

Cuando las estrategias de mercado superan la naturaleza deportiva de la copa de la FIFA

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se inaugurará el 11 de junio de 2026 en el legendario Estadio Azteca de la Ciudad de México. (Fuente externa)

Cada cuatro años, el fútbol atrapa la atención de gran parte de la humanidad con un torneo de selecciones casi centenario. El éxito ha sido tal, que las historias que de allí se han escrito forman parte del relato colectivo de sociedades enteras. Me atrevería a decir, que no existe región del planeta que no alcance todo lo que provoca y produce la Copa Mundial de la FIFA.

El jueves, arranca en la Ciudad de México este de 2026, el de las tres sedes, los cuarenta y ocho equipos, las nuevas reglas, y el de la implementación de una serie de estrategias mercadológicas, como la de los famosos “precios dinámicos” para la venta de entradas, que colocan su verdadera esencia en contradicción. Todavía no hay nadie que me convenza que el precio promedio de una entrada para ver el Ghana-Panamá sea cuatrocientos dólares estadounidenses.

Paradojas, que son las mismas que nos vienen afectando como especie. En medio de crisis y grietas de polarización cada vez más anchas, el evento toma una dimensión orientada hacia elementos artificiales que amenazan su naturaleza de siempre como deporte popular.

Es probable que este sea el mundial que menos emociones y expectativas esté generado en su previa de los últimos tiempos; el ruido que lo rodea distrae, provoca que incluso el seguidor más al día pierda el foco, y peor aún, el interés genuino por el juego.

Pero acá estamos, escribiendo para ustedes sobre esto que todavía tanto nos apasiona. En mi caso, a lo mejor, tratando de encontrar ese sentimiento que de niño me provocaba las mismas ansias de la víspera de Navidad, o ese que hizo a aquel joven de veinte años tomar todas sus vacaciones en el trabajo para trasnocharse sin remordimientos y ver los partidos de Corea y Japón.

Contradicciones que, sin ignorarlas y siendo conscientes de sus motivos, no deberían impedirnos de gozar del disfrute de hablar de fútbol. Por lo regular, me preguntan por mis favoritos, y muchas veces en orden, con rigor, como me pidió el otro día mi amigo Ernesto. Por cómo se llega, por talento y calidad, les diría así rápido que: Francia, España, Argentina y Portugal. De todos modos, coincido con el seleccionador Luis de la Fuente quien dice que este es el mundial con la mayor cantidad de aspirantes reales; ya los iremos viendo y comprobando luego de que vayamos superando una asimétrica y absurda fase de grupos.

Apasionado del fútbol en todas sus facetas.