Cuatro estelares, dos generaciones en la Selección Nacional de softbol
Juegan sus mismas posiciones y están en los primeros cuatro bateadores en la alineación
SANTO DOMINGO. Dos generaciones, cuatro estelares, Sergio La Hoz Román (El Pollón) y Modesto Figueroa, sembraron estilos de fildeo y de bateo en el softbol molinete de República dominicana, por lo que sus nombres estarán escritos con letras de oro en las páginas de esa disciplina, pese a que todavía no son miembros del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Ambos tienen en común que fueron dueños de un bateo explosivo y una excelente defensa, jugaron para la Policía Nacional en los torneos del Círculo Deportivo Militar y Policial y que uno y otro dejó un heredero de la posición que por mucho tiempo defendieron en la selección nacional de mayores, donde conquistaron varias preseas en torneos regionales y mundialistas.
La defensa de El Pollón jugando la inicial era algo impresionante; dos metros del bateador, zurdo o derecho, no lo pasaban los batazos y en un rolling al cuadro, era el primero en llegar a cubrir su base, para completar el out por cualquier vía, 1-3, 5-3, 6-3 o 4-3.
Algo similar era Modesto en el jardín derecho. Dueño de un potente brazo y una precisión al perseguir los batazos, capaz de capturar cualquier bola bateada de aire por sus predios; su particular estilo de bateo motivó que los entrenadores cubanos y venezolanos, nuestros rivales de ocasión, dedicaran tiempo extras para firmarle y luego estudiar la mejor forma de lanzarle.
Sin infringir las reglas de juego, soltaba el bate y cuando éste hacía contacto con la bola, Modesto estaba llegando a la inicial.
La mayor coincidencia en estos dos estelares (El Pollón y Modesto), es que son los padres de Sergio la Hoz Vásquez, (Polloncito), y Pablo Modesto Figueroa Ortiz (Pablín), pero el nombre de ellos no es la carta de presentación de sus hijos sino más bien como han sabido asimilar su rol, cumpliendo el postulado que manda el relevo generacional.
Al igual que sus padres, El Polloncito y Pablín son tercer bate y abridor del seleccionado nacional y motivo de preocupación para los equipos contrarios debido a que han heredado de sus progenitores ofensiva y defensa, cualidades que han servido para que República Dominicana ocupe el quinto lugar en el mundo, en la última clasificación de la Federación Internacional de Softbol.
El Pollón y el Polloncito
En la década del 90 se produce el retiro de Sergio la Hoz Román como jugador activo. Su motivación: Tuvo la gran satisfacción de coincidir jugando con su hijo en esa temporada, en el torneo torneo de béisbol de los Juegos Militares.
“Él era tercer bate y yo cuarto, él jugaba la inicial, mi base de toda la vida y yo era el bateador designado”, afirmó La Hoz padre al afirmar que “fue mi indicador para comprender que debía alejarme del terreno de juego, del softbol y béisbol competitivo”.
No obstante, todavía participa en los torneos de la liga Moscoso Puello, luego de “unas vacaciones” de varios años en los Estados Unidos.
Jugó béisbol primero con la Policía Nacional y luego softbol molinete; también fue parte de los años de gloria de los Astroboys de Toshiba.
Durante siete años formó parte del seleccionado nacional de mayores y ahí logró tres medallas en juegos y torneos Centroamericanos y Panamericanos de Softbol.
Modesto y Pablín
Siempre que Modesto Figueroa se paraba a batear en cualquier torneo regional, los dirigentes de Cuba, Venezuela y México sentían la necesidad de acercarse a presenciar cada turno, y no era para menos, ya que su peculiar estilo hacía difícil completar con él una buena jugada defensiva.
Se retiró de los estadios como jugador en el 2001, después 17 años defendiendo los colores de la Bandera Nacional Dominicana, pero permanece como coach del seleccionado nacional dominicano, llevando sus enseñanzas a las nuevas generaciones.
“Eso ha sido mi norte, sus orientaciones me han servido y lo que él fue en el terreno, me motiva a trabajar cada día más duro para seguir su trayectoria”, afirma Pablín, emocionado contando los momentos históricos de su padre.
Con cinco años como titular del jardín derecho en la Selección Nacional, tiene como meta “superar” las hazañas de su padre, aunque desde ya considera que tendrá que hacer gran esfuerzo “debido a que su pasar por el terreno de juego, es algo histórico y de gloria para todos los dominicanos”.
Con una medalla de plata lograda en el torneo Centroamericano del 2014 celebrado en Colombia y el título de bateo del pasado torneo mundial en Canadá, Pablín se muestra orgullo de ser parte del equipo que hoy es quinto en la clasificación mundial de la Federación Internacional de Softbol.