La subestimación no impide que Polanco sea un estelar

Es considerado uno de los mejores en la segunda base

Plácido Polanco apenas se ponchó 30 veces en 587 turnos en 2007. AP

DETROIT. Roy Silver había leído el reporte de escucha que decía que el joven "infielder" tenía manos seguras en la defensa. Silver no conocía mucho sobre su bateo, porque, realmente, no había mucho por conocer: El joven había bateado .213 en la liga de novatos.

En el primer día de los campos de entrenamientos de 1995, Silver tuvo una sesión de bateo con Plácido Polanco, entonces con 19 años. De inmediato notó que algo estaba mal.

Polanco estaba halando la bola, lanzamiento tras lanzamiento. Esto hubiese sido bien, si él hubiese sido un prospecto con poder. Pero no lo tenía. Silver recuerda que ningunos de los batazos llegaban a la pared.

Silver, quien dirigió a Polanco en Peoria (Clase A) esa temporada, decidió que era tiempo de darle una lesión temprano.

"Escucha", recuerda Silver haberle dicho. "No pasará de Clase A si te mantiene haciendo eso. Comenzando mañana, empezará a aprender cómo batear por la banda contraria".

Y lo hizo. No hubo necesidad de decírselo dos veces. En pocos días, Polanco dio el paso para convertirse en un bateador de Grandes Ligas.

Silver, quien ahora trabaja como instructor en Clearwater, Florida, aprecia a los sobreestimados, a aquellos jugadores que producen por encima de sus habilidades naturales. Polanco es uno de ellos.

Plácido Polanco no fue bendecido con velocidad, es un fino bateador con un brazo extraordinario. Pero su guante y la habilidad para batear para promedio ("herramientas que los humanos controlan") como Silver dice, le permitió subir a Las Mayores con los Cardenales de San Luis en 1998.

"Él creía que iba a ser un jugador de las Grandes Ligas", dijo John DiPuglia, el scouts que lo firmó por US$10 mil como una selección de la ronda 19 del draft, salido del Miami Dade College. "No mucha gente creía eso, pero él (Polanco) sí", dijo DiPuglia.

Polanco se convirtió en jugador regular con los Cardenales en 2001 y fue cambiado a Filadelfia al año siguiente. En 2005, los Filis tenían a David Bell en la tercera base, el ascendente Chase Utley en la segunda y no había espacio para que Polanco jugara todos los días.

Los Filis decidieron cambiarlo a los Tigres por el lanzador Ugueth Urbina. Y su deseo fue concedido de forma entusiasta. Antes que concluyera la temporada, Polanco se había establecido como el segunda base titular de los Tigres y firmó un contrato de cuatro años y US$18.4 millones.

Entrando esta campaña en el tope de su carrera, Polanco se enfrenta a un reto: mantenerse. Polanco, de 32 años, una edad en la que la mayoría de jugadores del cuadro medio deben iniciar la ardua tarea de extender su producción mientras juegan una posición con riesgo real.

Sus piernas absorberán duras incursiones en las jugadas de doble play. Su cuerpo pequeño tiene que ajustarse en los huecos. Los  músculos de su espalda se estremecerán para colocarse a la defensa de más de 100 lanzamientos todas las noches. Y sus días de trabajos se alargarán.

"Lo veo cuando viene al parque", dijo el cerrador Todd Jones, quien jugó con Polanco en Filadelfia.  "Son las 10:30 (de la mañana) y está oliendo Flexall 454 (un suplemento médico para el dolor de músculo) porque ha estado en el gimnasio tratando de relajar su espalda, poniéndose en forma para el juego". "Después de los juegos, según madura, tienes que ponerte hielos y cosas como esas".

Mientras Jones hablaba, durante la entrevista en el clubhouse de los Tigres, Polanco estaba parado frente a su locker, a 50 pies de distancia. Se estaba estirando.

"Realmente los fanáticos no ven eso", dijo Jones. El dirigente Jim Leyland dijo que el lento inicio de Polanco (.149, 7 hits en 49 turnos) era su menor preocupación. Polanco estima que su espalda (sufrió un estirón) está a un 80%.

No es coincidencia que según ha estado él, está el equipo también. Brando Inge dijo creer que Detroit hubiese ganado el título de la División Central de 2006 (que perdió por un partido ante Minnesota) si Polanco no se hubiese perdido cinco semanas por un hombro lesionado.

"Es el tipo de jugador que puede cambiar el resultado de un partido de forma fácil", dijo Inge. Según Silver, "según su promedio se recupere verá el equipo entero subir".  

En la cúspide

Viene de una campaña donde bateó .341 y fue el jugador más difícil de ponchar en todas las Grandes Ligas. En 2006 fue un jugador clave en la temporada de ensueño de los Tigres. Fue escogido Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. En 2007 obtuvo el Guante de Oro y fue el segunda base titular en el Juego de las Estrellas.

Detroit Free Pres (Versión Nathanael Pérez Neró)