Así funciona la Villa Centroamericana, el hogar temporal de miles de atletas

Desde el Welcome Center hasta las zonas de convivencia, los espacios diseñados para atender a los protagonistas del evento

La Villa Centroamericana alberga a miles de atletas durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 202 (Diario Libre/Dare Collado)

La Villa Centroamericana y del Caribe se ha convertido en el hogar temporal de miles de atletas que comparten la ilusión de conquistar una medalla. Más allá de la competencia, este espacio dentro de la Ciudad Juan Bosh es el punto de encuentro donde conviven deportistas de 37 países coinciden en un mismo lugar.

Cada delegación encuentra aquí mucho más que un lugar para descansar. La Villa reúne en un mismo espacio alojamiento, alimentación, gimnasio, lavandería, barbería, salón de belleza, supermercado, policlínica y áreas de recreación y servicios que acompañan la rutina diaria de los deportistas.

El recorrido comienza en el "Centro de bienvenida" Welcome Center, el primer punto de acceso a la Villa. Allí, atletas, miembros de las delegaciones y personal acreditado pasan por un proceso de verificación de identidad y documentación. Una vez completado, reciben orientación sobre su alojamiento, el traslado de su equipaje y los servicios disponibles.

Escaneo de acceso para los asistentes Por (Diario Libre/Dare Collado)
Un vistazo al Welcome Center y su área de revisado Por (Diario Libre/Dare Collado)
Área de registro en el Welcome Center Por (Diario Libre/Dare Collado)

Servicios disponibles

Superado este primer paso, inicia el recorrido por las diferentes áreas que conforman la Villa Centroamericana y del Caribe, espacios diseñados para atender las necesidades de los atletas durante su estadía.

Cada zona cumple una función específica dentro de la operación diaria, desde servicios de lavandería, supermercados, espacios destinados al descanso y la preparación de las delegaciones.

Un momento para disfrutar un café

Algo que llama mucho la atención al momento de ingresar al complejo son sus diferentes áreas: la cafetería Café Santo Domingo, un espacio donde todos los atletas tienen la oportunidad de irse a tomar una bebida totalmente gratis. Además de contar con una tienda Sirena, teniendo la opción de comprar productos con un 10 % de descuentos.

El recorrido continúa hacia los edificios de alojamiento, distribuidos en distintos condominios identificados por los nombres de las provincias dominicanas: Pedernales, Montecristi, Samaná y Puerto Plata.

Una parte de los edificios de la Villa Por (Diario Libre/Dare Collado)
Un supermercado en la Villa Centroamericana y del Caribe Por (Diario Libre/Dare Collado)
Salón de belleza al servicio de los atletas Por (Diario Libre/Dare Collado)
Un atleta mexicano recibiendo servicio en la barbería Por (Diario Libre/Dare Collado)

En estos espacios se encuentran las habitaciones además de servicios complementarios como lavandería, peluquería y salón de belleza, habilitados para facilitar la estadía de los atletas durante los Juegos.

Luego están las áreas de gimnasio, entretenimiento, cine y comedor donde los atletas encuentran un lugar para relajarse durante su estancia en la villa.

En las áreas de recreación se encuentra el cine, que ofrece tres tandas diarias: una en la mañana y dos en la tarde. En la carpa de entretenimiento disfrutan de videojuegos, ajedrez y hockey de mesa.

Interacción entre atletas

El comedor es otro de los espacios que forman parte de la dinámica diaria de la Villa. Desde tempranas horas recibe a los atletas de las distintas delegaciones, con un amplio espacio donde se ofrecen diferentes opciones de alimentos, desde platos recién preparados por el personal hasta comida lista para servir y una variedad de bebidas.

Una de las dinámicas que se viven en el comedor es el intercambio de pines, una actividad tradicional en eventos deportivos donde los atletas y miembros de las delegaciones llevan sus propios distintivos para cambiarlos con otros participantes, creando un espacio de interacción y convivencia entre representantes de diferentes países.

La Plaza de las Banderas es uno de los espacios representativos de la Villa, donde se exhiben las banderas de los países participantes.

El Policlínico de la Villa funciona como el centro de atención médica para los atletas, ofreciendo asistencia para emergencias y servicios básico de salud durante su permanencia en los Juegos.

Plaza de las Banderas dentro de la Villa Por (Diario Libre/Dare Collado)
Sala de cine donde los atletas pueden ver los juegos Por (Diario Libre/Dare Collado)
Atletas de distintas partes reunidos en la carpa de entretenimiento Por (Diario Libre/Dare Collado)
Dos atletas de Puerto Rico jugando ajedrez Por (Diario Libre/Dare Collado)

Una visita supervisada

Otro de los espacios habilitados es el área internacional, disponible en horario nocturno para que los atletas puedan recibir visitas externas bajo un protocolo establecido. Allí familiares y allegados tienen la oportunidad de compartir con los deportistas durante su estadía.

La Villa también cuenta con una barbería y salón de belleza, destinados al cuidado personal de las delegaciones. En este lugar los atletas pueden realizarse cortes de cabello, lavados, peinados, trenzas y arreglos de uñas, principalmente después de sus jornadas de entrenamiento o competencia.

En el concurrido gimnasio, los atletas realizan sus rutinas diarias con equipos y máquinas especializadas que les permiten mantenerse preparados para sus próximas competencias.

Zona de entrenamiento físico para los atletas Por (Diario Libre/Dare Collado)
Interior del gimnasio, lugar donde entrenan los deportistas Por (Diario Libre/Dare Collado)
Instalaciones del gimnasio Por (Diario Libre/Dare Collado)

Experiencias de los protagonistas

Durante el trayecto tuvimos la oportunidad de dialogar con distintos atletas y entrenadoresBolívar Espinoza, ciclista de Panamá, resaltó espacios como el comedor, el cine y la zona de juegos dentro de la Villa. “La comida está chévere”, expresó.

Agregó que su recorrido por algunas áreas ha sido limitado debido a las restricciones de movilidad de su delegación: “Solo me dejan salir a entrenar y a comer”.

Walter López y Sergio Umaña, integrantes de la delegación de béisbol de Nicaragua, señalaron que su experiencia en la Villa ha sido positiva, aunque apenas tenían poco tiempo de haber llegado.

Ambos explicaron que todavía no habían podido conocer todas las áreas disponibles debido a que su prioridad había sido descansar tras el viaje y prepararse para sus compromisos deportivos.

“Hasta ahora todo bien y las habitaciones están muy bien”, comentaron.

Sergio Arias y Orlando Hernández, entrenadores de Colombia, destacaron las condiciones encontradas durante su estadía en la Villa Centroamericana y del Caribe. Ambos valoraron la atención recibida, el alojamiento y la alimentación, resaltando la organización del evento.

“La comida es una locura”, comentó Arias entre risas.

Para Hernández, esta es una experiencia que vuelve a revivir desde otra perspectiva. El entrenador cubano, ahora vinculado al proceso de Colombia, recordó su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santiago de los Caballeros 1986.

Al comparar ambas experiencias, destacó que el proceso vuelve a ser similar, resaltando las buenas condiciones en la Villa y la organización del evento.

“El comedor, el alojamiento, todo, todo excelente”, expresó Hernández.

Área de comedor donde los atletas comparten Por (Diario Libre/Dare Collado)
Estación de alimentos donde los atletas se sirven sus comidas Por (Diario Libre/Dare Collado)
Atletas de distintas delegaciones compartiendo sus comidas en el comedor Por (Diario Libre/Dare Collado)

Más allá de los resultados deportivos, la Villa Centroamericana y del Caribe se convierte en un espacio donde convergen historias, culturas y experiencias de quienes forman parte de estos Juegos.

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo, por la UASD.