Rafael Soriano apostó por ser cerrador en GL

Rafael Soriano

VIERA, Florida. Quería ser cerrador. Rafael Soriano quería volver al rol que ejerció exitosamente en tres de los últimos cuatro años. No importaba con qué equipo, siempre y cuando tuviera la seguridad de continuar con la función en la que ha brillado en Grandes Ligas.

Ante el básico requerimiento, Scott Boras, agente del lanzador, se movió y conversó con muchas novenas, incluyendo los Yanquis de Nueva York, que querían de regreso a su representado. Pero no, para Soriano era punto de honor firmar con una organización que le asegurara su puesto como cerrador, de ahí que desechara a todas las que no lo hicieron y aceptara la oferta de los Nacionales de Washington.

Aunque quizás esa exigencia del dominicano pueda haber parecido un capricho, bien aprovechado por Boras, él tenía argumentos sólidos para sustentar su condición.

"Si salvé en Nueva York, por qué no voy a poder salvar en cualquier otro equipo, si Nueva York es una de las ciudades más difíciles para jugar y salvar juegos", dijo el apagafuegos, quien con los Yanquis en el 2012, reemplazando al lesionado Mariano Rivero, salvó 42 de 46 encuentros posibles.

Una vez sellado el trato, que fue de US$28 millones por dos temporadas, con opción de otros RD$14 millones por una tercera si el equipo lo desea, el dominicano se incorporó a los Nacionales, en su complejo primaveral de Viera, en Florida, y se encontró con que no sólo será cerrador sino que también tendrá la oportunidad de guiar a los jóvenes miembros del bullpen de Washington.

Esa posibilidad de fungir como mentor le gusta a Soriano, quien a sus 33 años de edad tiene 11 campañas de experiencia en Grandes Ligas, donde debutó en el 2002, con los Marineros de Seattle.

"La mayoría de los muchachos en el bullpen son bastante jóvenes y quizás no tengan la experiencia que ya yo tengo. Siendo ya un veterano en este negocio puedo ayudar a uno que otro muchacho mentalmente y enseñarle cómo pueden desenvolverse mejor", dijo Soriano, en el clubhouse de los Nacionales, antes de la práctica. ESPN