Wawrinka fue una pared para Djokovic
PARÍS.
El suizo Stan Wawrinka conquistó ayer su primer Roland Garros contra todo pronóstico, ante el serbio Novak Djokovic, que deberá esperar para completar el pleno de los cuatro grandes.
El helvético venció en una batalla que, sobre el papel, era desigual en su contra, pero que a base de potencia, asentado en su fuerte derecha y su inigualable revés a una mano, consiguió poner de cara para acabar ganando 4-6, 6-4, 6-3 y 6-4, en 3 horas y 12 minutos.
Es la tercera vez que Djokovic fracasa en la final del Grand Slam de tierra batida. Quizá por eso lloró en el podium, al recibir el premio de subcampeón, mientras el público le aplaudía, y él prometía volver al asalto de la copa que se le resiste.
El serbio quería ingresar en el club de los 8 tenistas que han logrado los cuatro, el británico Fred Perry, los estadounidenses Donald Budge y André Agassi, los australianos Rod Laver y Roy Emerson, Federer y Nadal.
EFE
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