Daños por inundación

Una y otra vez comunidades devastadas son reconstruidas en los mismos lugares en que estaban

Distinto a lo que ocurre con los tornados, cuyos vientos son la principal amenaza, las víctimas mortales y pérdidas materiales causadas por los huracanes suelen deberse sobre todo a las inundaciones que ellos provocan. Sería ideal, por lo tanto, que todos los hogares dominicanos contaran con pólizas de seguro contra el riesgo de daños por inundación, pero no es así. Y peor aún, las viviendas más expuestas son precisamente aquellas habitadas por familias más pobres, ubicadas en las riberas de los ríos y en laderas propensas a derrumbes.

Ese problema, sin embargo, no es sólo nuestro. En un país rico como los EE.UU. la cobertura de seguro para inundaciones es tan costosa que el gobierno federal tuvo que crear un programa para ofrecerla en condiciones subsidiadas, siendo actualmente la única opción de cobertura parta la mayoría de los estadounidenses. Al día de hoy, el programa debe US$24,600 millones a la Tesorería, y su situación financiera se agravó por el huracán Harvey que azotó Texas el mes pasado.

A pesar de que es un valioso apoyo para las familias en momentos de calamidad, el programa tiene sus detractores. Básico en las críticas expresadas en su contra es el efecto que puede tener en la cuantía de los propios riesgos que cubre. Se alega en ese sentido que la disponibilidad del seguro estimula la construcción de viviendas en zonas expuestas a inundaciones, al saber los dueños que serán resarcidos por sus pérdidas. Más aun, como por ley no puede constituirse una hipoteca sobre propiedades en esas zonas sin contar con el seguro, los créditos para dichas viviendas no se hubieran concedido si no existiera la cobertura.

Pero otro punto de vista pone más énfasis en la notoria inclinación de los seres humanos para ignorar las lecciones del pasado. Una y otra vez comunidades devastadas son reconstruidas en los mismos lugares en que estaban, aparentemente creyendo que lo acontecido no volverá a ocurrir.