Imprecisión porcentual

No hay duda de que el carbón se ha convertido en el centro de atención en la lucha contra el cambio climático.

Una sola cifra puede no ser suficiente para describir la realidad de un asunto. Es frecuente que deba ser complementarla con otros datos que la sitúen en un contexto apropiado, o que permitan interpretar correctamente sus implicaciones. El uso del carbón como combustible para generar energía eléctrica es un ejemplo de ello.

No hay duda de que el carbón se ha convertido en el centro de atención en la lucha contra el cambio climático. En la mira de los ambientalistas desde hace años, el carbón ha emergido como uno de los principales obstáculos para que el calentamiento global pueda limitarse a 1.5 grados centígrados. Esto sucede por la vinculación de su uso con la pobreza, dado que los países en los que el porcentaje de la energía generada con carbón es más alto, son también en su mayoría subdesarrollados, lógicamente renuentes a sacrificar sus posibilidades de elevar sus niveles de vida.

Pero ocurre que dicho porcentaje no muestra la realidad completa. Esto así debido a que existen mecanismos técnicos para capturar y almacenar el carbón durante el proceso generador de energía, impidiendo gran parte de las emisiones nocivas que hubiesen llegado a la atmósfera. Por esa razón, el porcentaje de la generación de un país que está basado en carbón, no revela su responsabilidad efectiva en el aumento global de la temperatura y la contaminación.

El compromiso internacional de reducir gradualmente el uso de carbón, en lugar de eliminarlo como se planteó inicialmente, está enfocado en la generación de energía sin captura y almacenamiento. Pero ocurre que es más fácil conocer el porcentaje generado con carbón, que comprobar el nivel de las emisiones residuales no capturadas, pues los equipos utilizados difieren de uno a otro caso, y su mantenimiento no es similar en todas las instalaciones, requiriéndose comprobaciones específicas en cada caso a fin de medir esas emisiones. Por ese motivo, emplear el porcentaje generado, aunque menos preciso, es más viable.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.