No de ese modo

El descenso en la contaminación es bien recibido por los defensores del medio ambiente

En varias ciudades alrededor del mundo las mascarillas faciales eran comunes antes de la pandemia. Las personas las usaban no para atajar virus sino para protegerse de la contaminación atmosférica.

El COVID-19 ha probado no ser amigo de la contaminación. No es que absorba el CO2 y las partículas nocivas, ni tampoco que su integridad química y su capacidad de transmisión sean afectadas por ellos. Ataca la contaminación indirectamente, vía el descenso en los niveles de actividad económica.

Aguas más limpias, menos hollín y aire más puro se han observado por todo el mundo, resultantes de las cuarentenas y aislamientos forzosos de cientos de millones de personas, y del cierre de incontables establecimientos. Pero a pesar de lo sucedido, todos esperamos que la situación retorne a la normalidad, lo que implica volver a hacer lo que antes hacíamos. No aceptamos la posibilidad de que algunas de las variaciones en los estilos de vida y en los modos de producción vayan a ser permanentes.

El descenso en la contaminación es bien recibido por los defensores del medio ambiente, pero aun los más ardientes ecologistas admiten que ésa no era la forma por la que ellos abogaban. Es cierto que en muchas ocasiones destacados líderes ecologistas declararon estar dispuestos a sacrificar algunas conveniencias a cambio de revertir el deterioro ambiental, pero sus propuestas iban más bien por el lado de sustituir combustibles fósiles con energía limpia, utilizar fertilizantes naturales, eliminar plásticos, reciclar desechos, preservar bosques y otros mecanismos de índole similar.

Algunos ecologistas abrigan la esperanza de que la pandemia pueda inducir cambios duraderos en las preferencias de los consumidores, consistentes con menores volúmenes de residuos perjudiciales y de emisiones de gases contaminantes. La experiencia histórica, sin embargo, lleva a predecir que los niveles de contaminación se recuperarán en paralelo con la reactivación de las economías.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.