Similitudes con el Brexit
Aunque lo que estaba en juego era muy diferente, el rechazo de los colombianos al acuerdo de paz con las FARC tuvo en varios aspectos un notable parecido con el rechazo de los británicos a seguir en la Unión Europea.
En ambos casos el resultado fue muy cerrado, con una diferencia muy pequeña. En los dos casos las encuestas de opinión pública se equivocaron, habiendo predicho el triunfo de la permanencia en la UE y la aprobación de los términos negociados con la guerrilla. También en los dos hubo una marcada ingerencia de líderes extranjeros, a favor de la UE y del convenio, siendo esa participación más evidente en relación al acuerdo, el cual fue negociado en La Habana. Hubo además un patente exceso de confianza, tanto del gobierno británico como del colombiano, al extremo de que este último invitó a un conjunto de presidentes latinoamericanos y representantes de alto nivel en ocasión de la firma del acuerdo, dando como un hecho su ratificación por parte del electorado. En ambos eventos la boleta fue minimalista, dando opción sólo para sí o no, sin opciones intermedias. Y tanto en un caso como en el otro, una discutible táctica de persuasión vía el temor fue utilizada, plasmada en la letanía de males que la ruptura con la UE desencadenaría, y en el lapidario señalamiento del presidente colombiano de que no había un plan B, lo que daba a entender que las alternativas eran el acuerdo o la continuación del conflicto.
En otro terreno, son muchos los casos estudiados en las escuelas de negocios acerca de resultados de votaciones, por parte de trabajadores o accionistas de empresas, que inesperadamente fueron contrarios a las expectativas y recomendaciones de los líderes sindicales y juntas de directores. Al indagar sobre los errores cometidos en los procesos seguidos, resalta la subestimación de las aprensiones, desafección, criterios, objetivos y resentimientos de los llamados a votar.