RD aún enfrenta limitaciones estructurales que frenan su camino hacia la prosperidad
Alcanza calificación B2 en Índice de Prosperidad de América Latina y el Caribe
Señalan mercados de capitales poco desarrollados y baja densidad empresarial
La República Dominicana crece, invierte y gana productividad a un ritmo que pocos de sus pares en América Latina y el Caribe parece igualar. Sin embargo, su escasa densidad empresarial, su limitada integración en cadenas de valor de alta tecnología y sus mercados de capitales poco desarrollados muestran que ese dinamismo opera sobre una base gerencial todavía insuficiente para alcanzar niveles superiores de prosperidad.
El planteamiento se desprende del Índice de Prosperidad de América Latina y el Caribe, realizado por la firma suiza IMD, en la que se reconoce que el país ha logrado construir “un dinamismo económico real” con el que ha logrado una capacidad productiva ascendente.
Sin embargo, “todavía enfrenta limitaciones estructurales en su capacidad gerencial y social que le impiden consolidar este dinamismo en prosperidad sostenida”, apunta el informe tras otorgarle al país una puntuación general de B2.
Esto es relevante en un contexto en el que América Latina podría beneficiarse de nuevas oportunidades industriales ante la reconfiguración de las cadenas de suministro globales. Sin embargo, la falta de capacidad empresarial que impera en toda la región puede hacer que pierda esta oportunidad.
Los avances
La firma reconoce que la fortaleza más destacada del país reposa en su comportamiento económico, con un producto interno bruto per cápita de 30,537 dólares, ocupando el doceavo lugar en la región.
Aunque, si se observa la formación bruta de capital fijo, asciende hasta el séptimo puesto, representando el 27.09 % del PIB, –por encima de la media regional de 20.87 %–.
En tanto, su productividad general lo coloca en un sexto puesto, con 54,862 dólares en la paridad de poder adquisitivo (PPA).
Además, mantiene un crecimiento de la productividad real de un 4.2 %, el segundo más alto de la región; todos estos factores que señalan “no solo capacidad productiva, sino también una trayectoria ascendente”, en un contexto regional inusual en el que “el estancamiento productivo es la norma”.
Debilidades
A pesar de todo eso, la densidad de las nuevas empresas en la República Dominicana es de apenas 1.5 por cada 1,000 personas –ocupando la posición 21 en la región–, mientras que ocupa el décimo quinto puesto en acceso a servicios financieros.
Los mercados de capital dominicanos muestran señales de escaso desarrollo, limitando la disponibilidad de financiamiento para que las grandes empresas puedan escalar e innovar”, señala IMD en una nota de prensa.
El país también ocupa el décimo quinto puesto en las exportaciones de alta tecnología, que representaron apenas el 6.0 % de las exportaciones manufactureras, lo que señala una integración limitada en segmentos de mayor valor agregado; una debilidad que contrasta con el dinamismo productivo que el país exhibe en otros indicadores.
Pilar social
En el ámbito social, si bien la República Dominicana es el segundo pilar más bajo de la región, con un coeficiente de Gini de 39.00, aún persisten brechas en aspectos como la velocidad de banda ancha –con una media de 46.78 Mbps, en el puesto 28– y exclusión juvenil –alrededor de 25.68 %, ocupando el puesto 22–.
Esto muestra que el país mantiene niveles intermedios de prosperidad, exhibiendo un motor económico que funciona, pero que opera sobre una base gerencial y social insuficientemente desarrollada para dar un salto cualitativo hacia niveles superiores de prosperidad.
El cuello de botella en la región
El análisis del IMD resalta que la capacidad de gestión empresarial, y no el PIB, es el principal “cuello de botella” para la prosperidad en América Latina y el Caribe.
“La prosperidad en la región está altamente fragmentada, con países repartidos en todos los niveles; la fortaleza económica por sí sola no explica las diferencias”, resalta el IMD, que agrega que esto frena su capacidad de progreso incluso en países con instituciones sólidas o niveles de renta elevados, mientras que las brechas sociales agravan el panorama.El Latin America and Caribbean Prosperity Rating 2026 –como se denomina en inglés– es un esfuerzo del Centro de Competitividad Mundial (WCC) por profundizar la comprensión de la prosperidad en regiones en desarrollo. El índice rompe con los enfoques tradicionales centrados en el PIB y un número limitado de indicadores económicos, empleando un metodología que permitió identificar deficiencias estructurales y comparar el rendimiento de forma multidimensional en 34 economías de la región. En estas naciones se estudiaron cuatro pilares fundamentales: retos económicos; gobernanza e instituciones; dinámicas empresariales y empoderamiento social.
RD aún enfrenta limitaciones estructurales que frenan su camino hacia la prosperidad
Boca Juniors le ganó a River Plate de visitante con un gol de Leandro Paredes
Protestan contra "limpieza social" por ciclovía rumbo al Mundial en Ciudad de México
Más personas fueron analizadas en 2025 bajo sospecha de lavado de activos