Políticas de oficina

Software de negocios. Microsoft apuesta a mantener su dominio sobre la computación corporativa contra el reto de Google.

Entre los pretendientes al trono, el más fuerte es Google.
A cualquiera que haya asistido al lanzamiento el 12 de mayo de la última versión del software Microsoft Office se le puede perdonar que pensara que se encontraba en una reunión sobre meteorología en lugar de tecnología. Toda la conversación versó sobre las nubes -grandes centros de datos que proveen capacidad computacional barata y abundante asequible vía el Internet - y de cómo las compañías pueden aprovecharse de ellas para impulsar la productividad. En una movida significativa, Microsoft anunció nuevas versiones, basadas en la web, de aplicaciones populares tales como Word y Excel como parte de su paquete "Office 2010", y reveló cambios diseñados para facilitar a los trabajadores la colaboración mediante el uso de su software.

Estas iniciativas surgen en un momento crítico en la evolución de la computación corporativa. Después de dominar el escritorio en la oficina por tanto tiempo, Microsoft ahora enfrenta un creciente reto de una variedad de empresas que están apostando a que pueden apalancar la nube para erosionar su parte del mercado.

Entre los pretendientes al trono, el más fuerte es Google, que está agresivamente tratando de persuadir a las empresas para que descarten Office y otros productos de Microsoft a favor de su propia oferta basada en la web, denominada Google Apps. La competencia entre estas dos bestias colosales es probable que se torne aún más intensa al las empresas aflojar sus bolsillos para la compra de TI ante el mejoramiento de la economía. Google ofrece algunas de sus aplicaciones web gratuitamente, pero a estas versiones les faltan algunas de las funciones más sofisticadas que las grandes empresas usualmente necesitan, de manera que les vende una mejor versión de Google Apps for US$50 por usuario por año.

La batalla con Google Apps es una que Microsoft no puede darse el lujo de perder

Para Microsoft esta es una batalla que no puede permitirse perder. Office es un gran proveedor de ingresos para la compañía y muchos usuarios corporativos están atrapados en contratos a largo plazo que garantizan un flujo constante de ingresos del software. No es de extrañar entonces que Stephen Elop, la cabeza de la división de negocios de Microsoft, haya descrito el lanzamiento de Office 2010 como "una entrega épica".

Entre otras cosas, la nueva, versión basada en la web de Office, facilitará grandemente a los trabajadores utilizar documentos y hojas de cálculos en una variedad de dispositivos, incluyendo los teléfonos inteligentes (smart phones). Microsoft también ha manipulado su software de manera que haga más fácil a la gente, por ejemplo, incluir videos en sus presentaciones de Power Point e integrar datos de sus redes sociales en calendarios en línea y en los servicios de correo electrónico. Y la compañía tiene planes de ofrecer una versión más simple gratuitamente de su web apps que competirá directamente con la oferta masiva de Google.

Microsoft dice que GM y Starbucks han escogido sus ofertas de web después de rechazar las de Google

Stephen Elop señala que Microsoft ya cuenta con 40 millones de clientes que pagan para utilizar sus servicios en línea, mientras que Google sólo puede alardear de una fracción de esa cifra. Dijo también que empresas tales como General Motors y Starbucks han decidido aceptar las ofertas de web de Microsoft después de sopesarlas con las de Google. "El hecho de que Microsoft tenga que señalar las personas que evaluaron la oferta de Google y decidieron no usarla, es evidencia de cuán lejos hemos llegado en el escenario de los negocios", dice despectivamente un alto ejecutivo de Google.

Hay poca duda de que Google, que alega que tiene más de dos millones de usuarios de sus aplicaciones de productividad, se acerca cada vez más en el espejo retrovisor de la división de negocios de Microsoft. Esta semana la compañía hasta descaradamente propuso a las empresas que utilizan el Office 2007, la anterior entrega de software de negocios de Microsoft, que se unieran a Google Apps para obtener mucho de lo que necesitan de la funcionalidad de la web, en lugar de hacer la conversión al Office 2010. Google también ha estado manipulando sus propios servicios de computación en nube para hacerlos más rápidos y dar a los usuarios una experiencia más parecida a la del escritorio de la computadora.

Sin embargo, mientras Google ha podido firmar empresas grandes tales como Genentech y Motorola, todavía obtiene la porción del león de sus negocios de las empresas pequeñas y medianas. El gigante de internet dice que esto eventualmente cambiará cuando más compañías se rebelen contra los contratos a largo plazo y escojan la flexibilidad que le ofrecen las aplicaciones de la web. Quizás, pero hay otra gran cantidad de empresas, entre ellas IBM y otras relativamente poco conocidas como Zoho, que también tienen sus ojos puestos en este mercado. Y está claro que Microsoft se está preparando para luchar. Prepárese para una batalla épica en las nubes.

Después de dominar el escritorio en la oficina por

tanto tiempo, Microsoft ahora enfrenta un creciente

reto de una variedad de empresas que están

apostando a que pueden apalancar la nube

para erosionar su parte del mercado.

© 2010 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com