Las cinco rutas potenciales que incentivarían el ecoturismo en la República Dominicana
El Ministerio de Turismo desarrolla una Estrategia Nacional de Ecoturismo
El país goza de ventajas para competir en este segmento
Durante años, el turismo dominicano se ha distinguido frente a sus competidores bajo un eslogan tan sucinto como certero: “República Dominicana lo tiene todo”. Los emprendimientos que emergen vinculados a esta actividad dan fe y testimonio de que hay mucho qué visitar.
El ecoturismo –una modalidad que busca atraer a turistas conscientes de la puesta en valor de la conservación de los recursos naturales e interesados en la cultura– adquiere cada vez una mayor notoriedad, ya que incentiva el desarrollo de las comunidades y promueve su integración.
Yira Vermenton, directora de Iniciativas Provinciales del Ministerio de Turismo, asegura que el país cuenta con ofertas que, articuladas, permiten desarrollar propuestas de alto valor que le otorgan al país una ventaja diferencial frente a otros destinos.
“Tenemos que desviar la atención hacia diseñar propuestas de alta calidad en los entornos naturales que den el mensaje de que no solamente queremos ofrecer el recurso, sino de que nosotros lo estamos cuidando”, manifestó.
La propuesta de cinco circuitos piloto
Desde el año pasado, el Ministerio de Turismo ha diseñado una Estrategia Nacional de Ecoturismo que tiene por objetivo transformar esta modalidad “en un pilar estratégico del desarrollo turístico dominicano, contribuyendo simultáneamente a la conservación regenerativa de los ecosistemas, la inclusión territorial y la resiliencia económica del país en el largo plazo”.
Este plan propone cinco circuitos piloto que, de iniciarse, serían proyectos pioneros del Gobierno en un segmento que ha sido desarrollado, en buena medida, por iniciativas privadas.
Uno de estos circuitos es el denominado Eje Pomier-Boca de Nigua. Desarrollado en San Cristóbal, este circuito busca conectar el patrimonio prehispánico que albergan las cuevas del Pomier con la historia de la esclavitud que cuenta en sí mismo el Ingenio Boca de Nigua.
Pero en San Cristóbal hay más: es la cuna de la Constitución dominicana y también alberga un pasaje escrito de la época de la dictadura de Trujillo.
“San Cristóbal es un territorio extraordinario para poder elevar el verdadero ecoturismo, que es ese ecoturista que busca conectar con la naturaleza, con la cultura, con la historia y con la gente”, ponderó Vermenton.
Otro circuito potencial se denomina La Isabela-Ruta del encuentro, el cual delimita parte de la ruta que recorrió Cristóbal Colón cuando se trasladó a la Isabela, en Puerto Plata. “Hay toda una ruta ya identificada de lugares, con nombres inclusive de ese tiempo, hasta la frontera con Santiago”, indicó.
A estos se suman:
- La propia Bahía de Samaná y su entorno, ya que integra el ecoturismo costero-marino, con el avistamiento de ballenas, cuidado de manglares y parques nacionales con la conservación de alta biodiversidad–
- El Lago Enriquillo –con sus paisajes singulares que requieren estrategias de adaptación climática–
- El circuito Valle Nuevo-Manabao-Pico Duarte, que ofrece ecoturismo de montaña en la Cordillera Central, principal sistema montañoso del Caribe Insular.
La Estrategia Nacional de Ecoturismo –un instrumento integrado a la Estrategia Nacional de Turismo sostenible– aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, teniendo lista toda la parte técnica.
Durante una primera fase –contemplada hasta el 2030–, la estrategia se enfocaría en realizar los planes maestros y presupuestos estimados de los circuitos ecoturísticos identificados para, en coordinación con otras entidades –como los Ministerios de Medio Ambiente y Cultura– decidir cuál de todas las rutas propuestas presenta una mejor rentabilidad para elegir una de ellas y comenzarla primero.Para Vermenton, esto permitiría al país probar lo que sería una propuesta turística formal con apoyo institucional, “con la intención clara de desarrollar nuevos nichos de mercado de alto nivel”.