Turismo impulsa crecimiento de La Altagracia, pero aumenta presión sobre los servicios públicos

El director regional de Turismo, Félix Vizcaíno, destaca el impacto económico del sector y plantea la diversificación de la oferta como uno de los principales retos

El director regional de Turismo, Félix Vizcaíno. (FOTOGRAFÍA CEDIDA)

El crecimiento del turismo en la provincia La Altagracia no solo ha impulsado la economía y la generación de empleos, sino que también ha provocado un aumento de la población y, con ello, una mayor demanda de servicios públicos, especialmente de aulas para atender a los hijos de las familias que llegan a la zona.

El director regional de Turismo, Félix Vizcaíno, explicó que el dinamismo generado por la actividad turística ha atraído a trabajadores de otras provincias del país y a residentes procedentes de otros continentes, quienes se establecen en destinos como Punta Cana y otros puntos de La Altagracia.

“Vienen familias completas, vienen parejas, vienen hijos y vienen personas de la tercera edad que escogen Punta Cana u otros destinos de la provincia para residir”, señaló.

Perfil de las personas

Vizcaíno identificó tres principales perfiles entre los nuevos residentes: jóvenes en edad laboral que llegan en busca de empleos, familias con niños en edad escolar y adultos mayores retirados.

A su juicio, este crecimiento poblacional representa uno de los principales desafíos para las autoridades, debido a la necesidad de ampliar la infraestructura y los servicios para responder a la nueva realidad demográfica de la provincia.

“El mayor problema que tiene ahora mismo el Ministerio de Educación es la cantidad de aulas que se requieren en la provincia de La Altagracia, porque vienen niños de todas las edades. También hay demanda de universidades”, advirtió.

El funcionario consideró que el turismo se ha convertido en la “espina dorsal” del desarrollo de La Altagracia y de la República Dominicana, debido a su incidencia en diferentes áreas de la economía.

Explicó que el sector genera un efecto multiplicador que beneficia actividades como la construcción, las telecomunicaciones, el comercio y los servicios, además de contribuir mediante el pago de impuestos al Estado dominicano.

“El turismo se ha desarrollado de manera sostenible en las tres dimensiones: económica, social y ambiental. Se ha convertido incluso en un guardián del medio ambiente”, sostuvo.

Vizcaíno también destacó que el gasto de los turistas por noche en la provincia ha aumentado y que los ingresos fiscales asociados a la actividad turística representan un aporte importante para la economía nacional.

“La grandeza del turismo reside en que dinamiza otros sectores de la economía y produce un impacto directo y positivo, con repercusiones económicas y ambientales”, indicó.

Retos del crecimiento poblacional

De cara a los próximos años, el director regional de Turismo consideró que uno de los principales retos de La Altagracia será mantener la calidad de los servicios turísticos y, al mismo tiempo, ampliar la oferta para evitar que el desarrollo de la actividad dependa exclusivamente del turismo de sol y playa.

Señaló que también es necesario preservar el posicionamiento de la provincia en los mercados emisores internacionales, garantizar la sostenibilidad del destino e impulsar nuevos productos turísticos.

“Esos son los mayores retos. Con eso garantizamos una permanencia del desarrollo turístico por lo menos 30 años más. De aquí a allá seguiremos innovando, seguiremos reinventándonos”, afirmó.

Aunque el sol y la playa continúan siendo el principal atractivo para los visitantes, Vizcaíno aseguró que existe una creciente demanda de turismo experiencial, mediante el cual los turistas buscan conocer y vivir actividades distintas durante su estadía.

También citó el crecimiento del turismo de aventura, deportivo y ecológico como oportunidades para ampliar la oferta de la provincia.

  • “El turismo de la zona verde, de los campos, los ranchos y los Ecolodge que tiene la provincia, eso ya lo estamos apreciando”, comentó.

Para Vizcaíno, la expansión del turismo debe estar acompañada de una planificación que permita responder al crecimiento de la población y preservar los recursos naturales que sustentan la actividad.

“Tenemos que preservar el turismo a toda costa”, concluyó.

Periodista egresada de la UASD. Docente universitaria, con especialidad en Educación y Nuevas Tecnologías.