En el aborto “defendemos el principio de doble efecto, para salvar a los dos”

Monseñor Benito Ángeles entiende que el Poder Ejecutivo y los legisladores son los que tienen que echar el pleito y ponerse de acuerdo, en un diálogo que sea razonable y de respeto sobre la temática

Monseñor Francisco Ozoria Acosta, arzobispo metropolitano de Santo Domingo. (Pedro Bazil)

SANTO DOMINGO. El tema del aborto ha vuelto a tomar vigencia tras el veto que hizo el Poder Ejecutivo al proyecto de ley del Código Penal para que los legisladores contemplen incluir excepciones a la penalización de la interrupción del embarazo cuando la vida de la madre está en riesgo, en casos de violación o incesto o cuando el feto tiene malformación incompatible con la vida.

La iglesia católica, opuesta a esas excepciones, ha fijado posición al respecto, pero el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Francisco Ozoria, precisa que lo que procuran es el principio de doble efecto.

“En la doctrina de la iglesia, siempre se ha defendido y puesto sobre la mesa el principio de doble efecto, salvar a los dos hasta donde sea posible”, comenta Ozoria, invitado especial al Diálogo Libre que coordina el director de Diario Libre, Adriano Miguel Tejada.

Junto a Ozoria participó monseñor Benito Ángeles, quien entiende que la temática se ha ideologizado, y se trata con superficialidad. Aclara que no se trata de un asunto sólo de religión, sino de humanismo.

Pero monseñor, vicario episcopal de Santo Domingo Este, reconoce que este no es un tema personal y que para resolverlo, el Poder Ejecutivo y los legisladores son los que deben “echar el pleito”, y ponerse de acuerdo en un diálogo razonable y de respeto.

“La iglesia nunca se ha opuesto al principio de doble efecto, y es muy importante tomarlo en cuenta en una situación médica, pues este tema lo estamos tratando desde la óptica de la salud, moral y desde el principio ético”.

Señala la necesidad de que por norma, los hospitales tengan un consejo ético para las cuestiones que tienen que decidir los médicos, para que no tomen decisiones individuales.

Para Benito Ángeles es una pena que con toda la discusión se haya ido diluyendo – a su juicio- la responsabilidad de las condiciones éticas de los centros de salud, y afirma que las causales del aborto tienen todas una solución ética ya definida.

“Y no se está irrespetando la vida de la mujer. Lo que se está indicando es que hay que llevar el caso hasta las últimas consecuencias, que porque un diagnóstico diga que la mujer está en peligro, no se puede tomar eso como una verdad fundamental, hay que demostrarlo”. Menciona casos como los embarazos ectópicos, en los que la iglesia “nunca ha dicho que no se haga un tratamiento médico, pero ético”, aunque –dice- esos casos son mínimos, como también lo son los de violaciones.

Monseñor insiste en que la postura de la iglesia no es un asunto de religión, aunque es parte, sino por humanismo y respeto a la vida humana.

El padre Abraham Apolinario, que también acompañó a monseñor Ozoria, aclara que, tras el veto presidencial, no ha habido un distanciamiento de la iglesia como se rumora, y que si su enlace con el Poder Ejecutivo, el padre Gerardo Ramírez, no se presentó al Palacio, fue por gripe.

Ideología de género

Benito Ángeles tiene claro que el hombre es hombre y la mujer, mujer. También que no hay derecho a que un Estado pretenda imponer una formación para decirle a los niños que no nacieron con género. Para el religioso es un tema de respeto a la identidad de la persona, y pide a todos estar conscientes de que se está tratando de implantar una ideología de género que no se corresponde con el respeto a la persona.

“El tema es que nosotros estamos dependiendo de organismos internacionales que quieren imponer sus conceptualizaciones falaces”, dice.

Apoya la educación sexual

La iglesia católica dominicana está dispuesta a apoyar cualquier iniciativa tendente a educar a los jóvenes sexualmente.

“Una educación sexual seria, jamás la iglesia se opondrá a eso. Pero una educación seria, apegada a los principios morales, cristianos, que forme, no que malforme”, advierte Ozoria.