Apnea del sueño afecta corazón y metabolismo

Una reducción del 10 % del peso corporal reduce en 26 % la presencia de apnea (Fuente externa )

El síndrome de apnea del sueño aumenta el riesgo cardiovascular debido a que, al dejar de respirar durante el sueño, baja el nivel de oxígeno en la sangre, lo cual produce una situación de estrés cardiovascular que afecta a todo el organismo, cae el nivel de oxígeno en la sangre de las arterias. Esto, entre otras muchas cosas perjudiciales, genera una descarga de hormonas del estrés (como adrenalina y noradrenalina), las cuales provocan picos de hipertensión y taquicardia que llevan a una situación de estrés cardiovascular durante el sueño.

Este trastorno respiratorio consiste en la obstrucción al paso del aire a través de la vía aérea superior (situada a nivel de la garganta) durante el sueño, lo que provoca ronquidos, interrupciones de la respiración, sueño intranquilo y sensación de haber descansado mal, con cansancio y somnolencia durante el día. Lo más frecuente es que sea la familia la que detecta en primer lugar los síntomas, sobre todo el ronquido, que suele ser cada vez más intenso y puede tener muchos años de evolución antes de que se haga el diagnóstico.

Aunque es muy común, más del 80% de las personas no están diagnosticadas. Afecta a un 4-6% de los hombres y a un 2-4% de mujeres en edad adulta y hasta un 20% de los ancianos..“Hoy sabemos que el incremento de 10 % en el peso corporal aumenta hasta 6 veces el riesgo de apnea o interrupción de la respiración. Mientras que una reducción del 10 % del peso corporal reduce en 26 % la presencia de apnea”

“Se ha demostrado una clara relación entre el SAHS (Síndrome de Apnea del Sueño) la progresión de la hipertensión arterial sistémica, así como un aumento del riesgo de padecer otras enfermedades cardiovasculares importantes, como la cardiopatía isquémica, los accidentes cerebrovasculares o las arritmias, fundamentalmente la fibrilación auricular.”

Recomendaciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de todas aquellas personas que sufran un síndrome de apnea del sueño:

• Mantenerse en el peso adecuado, ya que el sobrepeso es uno los mayores factores de riesgo para esta enfermedad y para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares

• Abstenerse del consumo de bebidas alcohólicas, sedantes y relajantes musculares, ya que conllevan a una mayor tendencia a la obstrucción de la vía aérea, sobre todo cuando se consumen durante las horas previas al sueño

• Consultar al médico cuando haya una sospecha de que pueda existir la enfermedad, tanto en base a los síntomas que suele detectar quien observa dormir al paciente (como los ronquidos o las paradas respiratorias) como los que presenta el paciente mismo (cansancio por la mañana y somnolencia excesiva durante el día)

Ya lo sabes, si conoces a alguien que sufre apnea y no lo sabe, adviértele de la importancia de consultar a un médico para que evalúe su caso y pueda ser tratado a tiempo. En salud, la prevención es la clave.

¡Cuida de ti y los tuyos!

La autora es cardióloga

claudiaalmonte@hotmail.com