Abuso del tabaco en lesbianas, gays y bisexuales
Los adolescentes gay, lesbianas y bisexuales son más propensos a abusar del tabaco, el alcohol y otras sustancias. Estas conclusiones fueron el resultado en el año 2015 del estudio “Youth Risk Behavior Survey “sobre el comportamiento de jóvenes de estas minorías al compararlos con sus iguales heterosexuales”.
De 14, 703 encuestados, 88.8% eran heterosexuales, 2% lesbianas o gays, 6% bisexuales y el 3.2% no estaba claro de su identidad sexual. Las lesbianas y muchachas bisexuales presentaron las más altas inclinaciones al uso del tabaco, cigarros y cigarrillos electrónicos al compararlas con las jóvenes heterosexuales, al igual que los gays al compararlos con los muchachos heterosexuales. Conjuntamente con el abuso del tabaco, en estas minorías se observó, mayor tendencia al consumo de mariguana, alcohol y a fumar la hookah.
El comportamiento de la salud en las minorías sexuales no está bien estudiado; por ello, el Institute of Health de los EE.UU. hace un llamado para que se hagan más estudios en estos grupos para un mejor entendimiento de la salud en general y el pronóstico a largo plazo en la población LGBT.
Lo cierto es, que los homosexuales y bisexuales son las personas que más están expuestas a problemas de tabaquismo, alcoholismo y trastornos mentales en comparación con la población heterosexual. Adoptando conductas de riesgo que se van a traducir en serias enfermedades crónicas.
No hay dudas, que dichas conductas obedecen a situaciones muy complejas que nos competen a todos: la discriminación y abuso de parte de la sociedad, en especial en los bisexuales que además, son rechazados por la misma comunidad homosexual, dejándolos en un limbo social y pocas posibilidades de relacionarse.
Aunque se ha avanzado mucho en el tema de la inclusión social y los derechos humanos, en permitir que todas las personas participen sin importar su género, raza, credo u orientación sexual, es más lo que nos falta por hacer e investigar. Porque no hay dudas, que los efectos de la discriminación y el acoso, pueden permanecer por años haciendo que el joven se refugie en conductas poco saludables que al final pueden arruinar su vida. Y, quien sabe, si no tienen razón los que afirman que las conductas sexuales no convencionales, no son más que un trastorno psicológico y de personalidad que todavía no conocemos muy bien, y que mucho menos podemos explicar.