A duelo
Desdoblarse es una de las grandes cualidades y por qué no, retos, que debe cumplir un buen actor. Este veterano de las tablas ha tenido que hacerlo tanto dentro como fuera de los escenarios. Al caer la tarde, se quita el saco y se “monta” en el personaje. El más reciente lo encarnará en Pecados Enfrentados, una obra de su productora Exmin Productions, con la dirección de Germana Quintana y en la que comparte en las tablas junto al veterano Franklin Domínguez. ¿Que por qué la eligió? “Desde que la vi en España me encantó. Me atrajo el sentido humano que refleja y porque es una obra en la que la gente se va a divertir. Verán a un sacerdote totalmente moderno y a un seminarista inquisitivo, prepotente, que lo enfrenta con los temas controversiales que tiene la iglesia”, nos cuenta.
El estreno fue el pasado viernes 4 de septiembre, y estará durante tres semanas [hasta el 20] en la Sala Ravelo del Teatro Nacional, en funciones de jueves a domingo. Pero su historia no se detiene aquí. Durante octubre, noviembre y diciembre, estará reponiendo su obra El Prestamista, con Lidia Ariza, que ya tiene 166 funciones realizadas [entre ellas cuatro presentaciones en Puerto Rico y en el Teatro de Bellas Artes de Miami], y tienen el propósito de sobrepasar las 200. Y es cierto, no le ha ido mal haciendo teatro, pero más que una remuneración económica, reconoce que se trata de una gran pasión. Si ha obtenido algún beneficio, afirma, es porque se ha esforzado en ofrecer un trabajo de calidad sobre las tablas. De hecho, se da el lujo de decir que Pecados Enfrentados: “será uno de los montajes que dará más de que hablar en la escena dominicana durante este año. Los dominicanos tendrán un gran plato fuerte”. Bueno, la suerte está echada.
Foto: Romel Cuevas