Generación touch

A la primera rabieta, la tableta de mamá se convierte en el “bobo 2.0”. ¿Nacen los niños de ahora con una afinidad especial hacia la tecnología o sólo los estamos llevando a ello?

A la primera rabieta, la tableta de mamá se convierte en el “bobo 2.0”. ¿Nacen los niños de ahora con una afinidad especial hacia la tecnología o sólo los estamos llevando a ello? Éstas y otras inquietudes que miles de padres tienen, fueron respondidas por la neuropsicopedagoga Rosalba Gautreaux y el neuropediatra Franklin Montero, quienes, al final, concluyen con la máxima repetida hasta el cansancio: en la moderación está la clave.

Los celulares y las tabletas ¿son o no son un juego?

Franklin Montero: Lo que convierte a los celulares y a las tabletas en juegos o instrumentos de trabajo es el uso que le demos. Hoy día existen miles de aplicaciones dirigidas a todos los segmentos de edades.

¿Por qué a mi hijo le resulta mucho más fácil que a mi usar estos dispositivos?

Rosalba Grautereaux. La primera relación que tienen los niños con el mundo es a través del dedo, al punto que lo primero que hacen cuando están aprendiendo el nombre de un objeto es señalarlo. Por eso se le hace tan natural manejarlos. Nosotros, en cambio, no tuvimos ese contacto inicial con la tecnología. Por tal razón a los adultos mayores de 35 años se les llama Nómadas Tecnológicos. Tenemos que hacer todas las adaptaciones posibles para que, desde los instrumentos que conocemos, aprender a utilizarla. Algo parecido a lo que le pasó al hombre de las cavernas cuando tuvo que dejar la piedrecita por el cincel.

Las aplicaciones que hay disponibles, ¿le ayudan o no a su aprendizaje?

Franklin Montero. Se ha demostrado que su uso ayuda en la orientación espacio-temporal y en mejorar la visión periférica, la toma de decisiones rápidas y la habilidad para buscar soluciones.

Rosalba Gautreaux. Otra ventaja es que los niños aprenden más rápido a leer porque integran más estímulos. Además, aumenta los bancos de memoria semántica (asociación de ideas).

¿Cuánto tiempo debo permitirles a mis hijos usar la tablet o el celular?

Franklin Montero. Depende de la edad. En menores de dos años, su uso está prohibido. Hasta los siete años, un máximo de veinte minutos al día con espacios para que el niño pueda desarrollar todos los canales y vías de atención sanas. A partir de esa edad, de cuarenta minutos a una hora.

¿Qué pasa si mi hijo utiliza la tablet o el móvil más tiempo que el recomendado?

Rosalba Gautreaux. El abuso de estos dispositivos sobreestimulan al niño, lo que provoca irritabilidad, disminución en la necesidad de comer, posposición de ir al baño y, lo más grave de todo, su inteligencia social.

Franklin Montero. La falta de contacto social como consecuencia del abuso produce niños introvertidos, inseguros y parcos al momento de expresar sus emociones. Esto porque sencillamente una pantalla no comunica ni transmite afecto.

¿Cómo evito que mi hijo pase mucho tiempo frente a estos aparatos?

Franklin Montero. Limitando el acceso y uso de los mismos más allá del tiempo recomendado y ofrecerle al niño otras formas de entretenimiento. En edades tempranas, la interacción con los padres es vital para desarrollar sus habilidades sociales.

Ahora la tecnología nos permite una relación más directa con nuestro cuerpo, en este caso el dedo.

Texto: Karla Hernández

Fotos: Shutterstock