La nueva cara de Fontana di Rosa en Casa de Campo
Esta villa fue como un lienzo para arquitecta Sarah Columna al imprimirle cierto toque eclecticismo.
Podría decirse que ‘Fontana di Rosa’ “Esta casa era antigua, como las primeras de este proyecto inmobiliario: con techos bajos, fachadas sencillas, pasillos cerrados, habitaciones pequeñas, jardines reducidos y simples jacuzzi”, explica Sarah Columna, quien pasó a remodelarla bajo los estándares arquitectónicos de estos tiempos.
Esta joven profesional, cabeza de la empresa Design Company Dco, siempre tuvo claro que la arquitectura y el interiorismo de hoy día apuntan hacia ambientes más sociales, abiertos e integrados. Por eso, lo primero que hizo en esta vivienda, según sus propias palabras, fue: “Cambiar un poco el Para la arquitecta Columna era preponderante crear cierto eclecticismo, a través de la mezcla de estilos y elementos, que generase un sentimiento de curiosidad –y de asombro- al ingresar a Fontana di Rosa. Trás el umbral quedarían tanto la fuente en forma de rosa, como otros trabajos forjados en hierro –creaciones de la anfitriona-; así como un jardín exterior de la autoría del paisajista Salvador Fiallo.
A lo interno de Fontana di Rosa…
De inmediato, se sumergió en el rediseño de Fontana di Rosa y procedió a intercomunicar las estancias sociales, las cuales fueron ubicadas en el módulo central contiguo al patio; mientras que pasó a crear dos alas situadas a ambos lados del eje central, donde ubicó las habitaciones.
Las áreas sociales de esta casa se encuentran bajo la misma estancia y constan de una sala, donde reinan los elementos de origen étnico, como los cojines de piel de cabra, las alfombras de piel de vaca y las estatuas africanas talladas a mano; del comedor formal, que flanquea el otro lado del bar; de un área de juegos, con una mesa de billar incluida; y de otro comedor de uso cotidiano, donde el tronco de un árbol funge como base.
@olgaagustin