Por qué no deberías cruzar las piernas al sentarte

Mira todas las cosas que suceden con este hábito

Cuando cruzas tus piernas, el peso del cuerpo se distribuye de manera dispar. (Shutterstock)

Pasas mucho tiempo sentada, ¿verdad? Ya sea trabajando, estudiando o en tantas otras situaciones. Y a la hora de sentarte, lo prioritario es que te sientas cómoda, pero también que adoptes una postura saludable para evitar dolores futuros. Justamente por esto, y por las siguientes razones, no deberías cruzar tus piernas al sentarte.

Puedes provocar dolores y problemas en la espalda

Cuando cruzas tus piernas, el peso del cuerpo se distribuye de manera dispar. De esta manera fuerzas la columna y puede generar dolores de espalda, incluso muy fuertes e incómodos.

Tendrás dolores y daños articulares

Tanto en las rodillas como en los tobillos, puedes generar muchos dolores. Esto sucede porque se están doblando y torciendo por largos períodos de tiempo, haciendo que tengan un sobre esfuerzo y cansancio.

Provocas obstrucción sanguínea

Al cruzar las piernas, tu sangre no se distribuye correctamente. Esto puede generar dolores o mareos. Además, al tener un flujo sanguíneo más lento, pueden entumecerse tus piernas y este efecto puede empeorar si usas ropa ajustada o un calzado incómodo.

A la larga, puedes generar várices

Si la obstrucción sanguínea es continua y generas un hábito, esto puede afectar a las válvulas, hacer que tu sangre se estanque y que se empiecen a formar várices.

Parálisis del nervio peroneo

Esto puede llegar a pasar en casos muy extremos y es un padecimiento doloroso e incómodo. Cuando esto sucede, se te hace imposible levantar los dedos y la parte delantera de tus pies.