Día Mundial del Vestido: así ha evolucionado a través del tiempo

¿Cual es tu estilo favorito? Te compartimos la evolución del vestido desde 1900

Audrey Hepburn hizo historia con este little black dress de Givenchy en la película “Desayuno con diamantes”. (Shutterstock )

El vestido es una prenda imprescindible en el clóset femenino, una prenda ideal para vestirla en toda ocasión. Este tipo de ropa ha perdurado a través del tiempo gracias a los eruditos de la moda que, creando distintos patrones, cortes, formas y texturas, no paran de reinventar esta indumentaria. Y para confirmarlo te dejamos algunos de los tipos de vestidos que se han utilizado a través de la historia.

1900- Los vestidos de estilo victoriano

Nos trasladamos a la época de los bailes de salón, los corpiños ajustados con la cinturilla marcada a la perfección y la falda un poco ancha, pero sin vuelo. El principal atractivo de estas prendas eran las mangas largas y los cuellos altos, los colores que predominaban eran el blanco y el negro. Para ese entonces también abundaban los encajes, las cintas, los volantes, brocados y los tipos de tela como el terciopelo se llevaban toda la atención.

1920- Plumas y flecos

La tendencia evolucionó olvidando los modelos entallados y ajustados para dar paso a las prendas de caída libre. El dobladillo empezó a llevarse por debajo de la rodilla y las mangas desaparecieron, dándole a las féminas más libertad a la hora de vestir. Los excesos de la época marcaron la tendencia, donde abundaban los flecos, la pedrería, las plumas, bordados y telas extravagantes que eran los aditamentos de un vestido lujoso

1940- Botones y hombreras al estilo militar

La influencia de la guerra mundial sirvió de inspiración a los diseñadores de la época, quienes introdujeron nuevos patrones y cortes, trayendo el vestido en corte A con botones delanteros, hombreras, cinturones y telas estampadas de cuadros y rayas. Los colores predominantes eran fuertes y oscuros. Después de la guerra se introdujeron las chaquetas, accesorios y, poco a poco, fue desapareciendo la tendencia de llevar botones delanteros. El principal atractivo fueron los sombreros y los guantes.

1950- El corte princesa

Los años 50 marcaron un antes y un después en la moda, la cintura empezó a marcarse y se pusieron de moda las faldas anchas al estilo princesa, pero conservando el dobladillo debajo de la rodilla. Las telas como el tul y la gasa fueron las protagonistas de la época, estilizando la figura de reloj de arena. Para ese entonces Christian Dior encendió los motores de la creatividad creando diseños de todo tipo, como los vestidos de abrigo, los modelos largos y los vestidos de noche, donde abundaba el escote en V.

1960- La era de los vestidos cortos y los jumpers

Los 60 llegaron con la innovación de subir más el dobladillo, ahora todos los vestidos se llevaban por encima de la rodilla. Las minifaldas, los jumpers y vestidos de tubo estaban en su apogeo. Todo eso acompañado de correas con grandes hebillas. El delineador de ojos y los zuecos complementaban los looks.

1980- Lentejuelas y cuellos halter

La era disco trajo consigo nuevas tendencias, atrás quedaron los vestidos sencillos y los jumpers, ahora se llevaban las lentejuelas, colores vibrantes y llamativos además de los cuellos halter, telas ligeras y cortes sueltos. Regresaron las hombreras con extravagantes accesorios y zapatos de stiletto.

1990- La era de la sencillez y los vestidos de tirantes

Los noventa cambiaron toda la escena y dejando de lado el brillo y las hombreras para dar paso a diseños más finos y sencillos como los vestidos de tirantes en colores claros. El largo era opcional, pues ya no se llevaba una métrica de lo corto del dobladillo. La moda adquirió una tendencia minimalista donde predominaba la sencillez

2000- Las telas dominan la escena

El nuevo milenio trajo consigo nuevas tendencias en el mundo de la moda y es que, a pesar de continuar con los tirantes, también se introdujo el vientre descubierto. Los cortes y patrones quedaron atrás dando paso a las telas, ahora los tipos de tela eran los protagonistas de los vestidos glamurosos, donde el jersey, los tejidos de punto, el satén y el algodón tuvieron su momento. La silueta se volvió más atrevida y la minifalda regresó a la escena, así como los colores pastel.

Periodista de profesión, escritora por pasión. Aficionada de los videojuegos, me interesa mucho la cultura occidental y soy una amante empedernida de los animales.