La moda en la covidianidad
Overoles, mascarillas higiénicas, tejidos protectores. Dos marcas de moda colombianas presentan alternativas innovadoras en la era poscoronavirus
La pandemia está obligando a la industria de la moda a reinventarse rápidamente, e idear nuevos diseños para destinados a proteger la boca, la nariz y otras partes sin perder estilo, elegancia y con un toque de alegría y desenfado.
Por ejemplo, los diseñadores de moda de Colombia están aportando a sus colecciones y prendas nuevas e interesantes ideas para vestirse y vivir en estos tiempos del coronavirus, que nos obligan a “mantener las distancias“.
Seguridad y elegancia de la mano
La firma Maaji de trajes de baño y ropa deportiva lanzó su nueva línea de ropa protectora “1World2gether” (un mundo unido) “diseñada para mantener a los consumidores seguros sin perder el estilo”, según indican.
“Motivados por la urgencia de hacer algo al nivel de nuestras capacidades y voluntad solidaria, nos movimos de de forma ágil y organizada para llevar a las personas prendas versátiles, pensando en las necesidades a que nos obliga la situación”, señala Carolina Restrepo, directora de innovación y sostenibilidad en Maaji.
Entre los productos de esta nueva línea de protección, Restrepo destaca las máscaras faciales, los tapabocas reversibles en doble o triple tela, las chaquetas con telas con repelencia de líquidos que cubren las partes de la cara.
El overol, la pieza en tendencia del post confinamiento
Los pantalones y overoles o monos que ofrecen protección extra para llevarlos encima de prendas ligeras al salir de casa y poder regresar a quitártelos y lavarlos, son otras prendas destacadas de la colección “1World2gether”.
“Cada una de las prendas ofrece una función diferente y vienen en propuestas, tanto de estampados coloridos, como en colores sólidos, ofreciendo versatilidad para todos los gustos”, señala Restrepo.
“A partir de la pandemia, el tapabocas será un accesorio indispensable del día a día y las prendas se caracterizarán por su comodidad y practicidad además de cumplir su misión de proteger”, adelanta Restrepo.
“Nuestros tapabocas no médicos cumplen la función de protección y han sido desarrollados asesorándonos de la mano de expertos. Todas nuestras prendas son un complemento de protección y requieren ser lavadas después de haberlas usado al salir de casa”, apunta.
Añade que además “la indumentaria de la ‘nueva normalidad’ incorpora telas inteligentes y acabados antifluidos, antibacterianos e impermeables, y las prendas deben ser fáciles de lavar, y de ponérselas y quitárselas de manera rápida”.
El overol es la prenda protectora por excelencia
La firma Kaftan (https://kaftan.com.co) con dos décadas de trayectoria y reconocida en Bogotá, lanzó un overol a finales de 2019 y, este año, sus diseñadores lo convirtieron en solo tres semanas en una prenda funcional destinada a la pandemia.
Le añadieron a aquella prenda una capota, una máscara protectora y cierres en las botas, y en su confección utilizaron telas antifluidos y resistentes al cloro, que pueden limpiarse en un autoclave.
“Hemos llegado al futuro y este era el momento para que nosotros actuáramos”, señala John Ortiz, artista plástico, diseñador y cofundador de la marca, junto con la diseñadora de modas Mónica Duque.
“Creemos que el overol va a ser el nuevo traje de la sociedad del futuro, y que así nos tendremos que proteger porque el coronavirus nos va a cambiar la vida”, opina Duque.
“Para el mundo en general y para el de la moda es un momento de reflexión. Durante años fuimos una de las industrias más tóxicas, donde la explotación de mano de obra en países subdesarrollados y la sobreproducción le hizo mucho daño al planeta”, señala John Ortiz.
“En ese orden de ideas desde Kaftan pensamos que después de esta pandemia el impacto económico no va a permitir conceptos como ‘tendencias o colecciones’ y, al menos nuestra firma, estará en la directriz de diseñar prendas para una protección y consumo consciente”, destaca Ortiz.
Para Ortiz, a partir de la pandemia va a cobrar fuerza el consumo consciente, consistente en “comprar solamente lo que necesitas y compararlo por su utilidad”.
Mónica Duque concluye que por eso apuestan por los productos de buena calidad, ya que “las personas se volvieron compradoras impulsivas, y antes no importaba si una prenda duraba o no, solo importaba que estuviera de moda y fuera barata”.
Por Rocío Gaia.