Reading Pantaleón + Lia Pellerano: un tándem con estilo detrás de DGT

El estilismo que lucen jueces y presentadores de Dominicana’s Got Talent tiene el sello de Reading Pantaleón (en el caso de Karina, Pamela, Waddys, Raymond y Francisco) y de Lia Pellerano para Nashla Bogaert

Reading Pantaleón y Lia Pellerano son los encargados del estilismo de Dominicana’s Got Talent.

Que las figuras se sientan a gusto es muy importante para que puedan dar su mejor versión en el reality Dominicana’s Got Talent. Y, para ello, el vestuario que lleven es muy importante. Así que nos colamos en los camerinos (previas medidas de seguridad) durante las grabaciones para conocer de primera mano cuáles son las claves para conseguir que Karina, Nashla, Pamela, Francisco, Raymond y Waddys se sientan como verdaderos fashionistas, pero sin dejar de ser ellos mismos.

Los estilistas Reading Pantaleón y Lia Pellerano nos cuentan todo lo que se mueve detrás del vestuario del famoso show que ha requerido planificar más de 50 looks en su segunda temporada.

Así se escoge el vestuario de DGT

El ritmo en el camerino de Nashla, Karina y Pamela no para. Hay ruido de secadores, retoques de maquillaje y ajuste del vestuario antes de grabar. Pamela sube la música y se mueve al ritmo del hit del momento, Nashla la sigue en la bailadera y el ambiente se caldea: los ánimos están arriba en el camerino antes de salir a grabar el show que acabamos de empezar a disfrutar todos los miércoles de 8:00 pm a 10:00 pm por Color Vision. Ahora, pocos saben del trabajo que hay detrás del glamour de cada look que el jurado o los presentadores muestran por la televisión. Madrugones, horas de maquillaje y peinado, retoques, fittings, soluciones de última hora y hasta compras rápidas para resolver un “pequeño problema de estilismo”.

Lia se encarga del estilismo de Nashla y Reading vela por el resto de los talentos del show, hombres y mujeres. Así que cuando este año, debido a la pandemia, trabajaron juntos en dos camerinos (uno para hombres y otro para mujeres) sucedieron cosas geniales. “Ahí pude ver el trabajo de Reading de cerca y quedé fascinada con dos cosas. Primero, yo pensaba que yo era servicial, pero soy una chambra comparada con él: si me faltaba cualquier cosa, él siempre estaba ahí para ofrecerme ayuda; yo también le daba una mano con cualquier necesidad que tenía, y de esa interacción tan linda surgió tanta confianza que hasta nos permitíamos darnos opiniones con respeto. Pero lo segundo que más me fascinó fue el consejo que él me dio sin necesidad de decírmelo. Cuando estoy en medio de un trabajo de estilismo tiendo a concentrarme tanto que me pongo muy seria. Reading, teniendo que estar manejando varios talentos a la vez, hacía lo contrario: se mantenía muy, muy organizado, pero mostraba una imagen relajada. Se ponía a hacer chistes con los talentos para relajarlos, para aliviar cualquier situación y bajarles la presión que ya tenían. Reading es tan buena gente que su energía ayuda no solo al talento, sino a todos los que estamos alrededor. Por eso, aprendí mucho de él aunque él no lo sepa, y voy a aplicar esas lecciones de ahora en adelante”, cuenta Lia Pellerano sobre su experiencia junto a Reading, quien tampoco se queda corto a la hora de hablar de su experiencia con Lia. "Ella es calma pura, me dejó gratamente sorprendido la paz con la que se maneja, analizando cada detalle con muchísima atención. Siempre pausada, creo que era la que me hacía bajar las revoluciones muchas veces (jajajajajaja) porque yo siempre voy a millón", reconoce Pantaleón con admiración.

La segunda temporada llega también con algunos cambios de imagen. Lógicamente, al pasar Pamela Sued de presentadora a jueza, Reading ha dejado atrás esos looks que la mantenían cómoda para seguir el ritmo de los concursantes y ha pasado a pensar en piezas más llamativas, que funcionen mientras está sentada, cambiando drásticamente los looks al incluir mucha tendencia, con peinados y maquillajes bien agresivos, para que nunca se viera igual. También el estilo de Karina es bien diferente a como estamos acostumbrados a ver, mostrándose mucho más glamourosa y moderna en la pequeña pantalla. Con Waddys la tónica se ha mantenido igual: arriesgado, fashion y provocador; Raymond luce unos looks entre formales y semi formales, pero manteniéndolo bien actualizado y moderno; y con Francisco el estilista se fue a lo seguro: respetó su formalidad, pero la bajó al meterle tenis y camisetas para darle un aire relax, que además resulta ser muy práctico y cómodo al estar como presentador en constante movimiento.

Ahora, ¿qué tanto escuchan y respetan los talentos todo estos cambios de imagen? Reading se ríe: “¿respuesta diplomática o la verdad?”, pregunta muerto de la risa. “La verdad, por supuesto”, respondo. “Bueno, tengo la dicha de que la mayoría me conoce y ha trabajado conmigo, a excepción de Waddys y Raymond, para quienes el año pasado fue la primera vez, con la ventaja de que Raymond confió a la primera porque recibió el buen feedback, sobre todo de su familia, que es a quien más escucha, y Waddys es súper extrovertido y arriesgado; con Milagros he trabajado muchos años y es ‘lo que tú digas’; con Pamela habíamos hecho cositas juntos y lo que me gusta de ella es que es muy atrevida y se lanza a probar lo que le pidas; el año pasado reafianzamos esa relación que ya teníamos y eso nos ha permitido este año fluir con mucha más confianza. Con Karina también había trabajado hace mucho, así que cuando hablamos me dijo: ‘yo sé que tú estás ahí y estoy tranquila’. Quizás con quien el proceso se ha hecho un poco más complejo es con Francisco porque ha sido nuevo, aunque nos conocíamos del medio, pero él tiene un estilo muy marcado y está acostumbrado a una forma, así que sacarlo de esa estructura me ha costado, sobre todo en tan poco tiempo. Cuando hablamos de imagen, muchas veces nos acostumbramos y entramos en esa zona de confort porque piensas: 'eso es lo que me funciona y es lo que voy a usar', y es muy difícil salir de ahí; así que le dije: "Necesitamos ver a un Francisco renovado o un tanto diferente del programa de TV de Santiago: el Francisco de DGT”; pero así como ponen resistencia también se acostumbran y ahorita me dijo: "¡Y qué voy a hacer ahora en mi vida diaria si no tengo este look!". Y yo le digo: ‘bueno, te toca reinventar’”.


El proyecto Nashla

El caso de Nashla es diferente. Lia Pellerano y la productora y jueza de DGT llevan trabajando juntas hace ya seis años en lo que ellas han denominado Proyecto Nashla. Se conocen a la perfección. “Hemos encontrado ese punto en el que yo respeto sus propuestas y las asumo, y ella me conoce a mí; al ella conocerme y yo entender su trabajo, ha hecho posible una gran armonía”, cuenta Nashla mientras Lia revisa su look antes de salir a escena. Cuando ambas armaron el PN la primera pregunta que Lia le hizo fue: ¿qué quieres proyectar? Y esa es la pregunta base para programar cualquier proyecto, evento, alfombra roja o show como DGT para Nashla.

Si recuerdan la primera temporada de DGT, el estilismo de Nashla fue de experimentación con varias siluetas y estilos, desde vestidos hasta tipos de zapato y accesorios, para confirmar cuáles eran los que mejor le iban. Pero en esta segunda temporada, con ese conocimiento, Lia explica que se fueron directas a lo seguro: “sandalias altas pero no demasiado elaboradas, que no compitieran con sus piernas; no trabajar mucho volumen en los brazos; o pantalones de talle alto con piernas palazzo, para hacerla ver más alta. Lo único que no cambió fue el uso del brillo: Dominicana’s Got Talent es un momento de celebración, y con la ropa brillante transmitimos esa naturaleza de alegría y festividad”.

“Lia ha sabido interpretar mi personalidad y el momento que quiero proyectar: la madurez que he adquirido como profesional, como productora. En DGT yo quería demostrar que, a pesar del hecho de ser productora del show, esto no me hacía perder esa chispa, eso para mí era muy importante”, añade Nashla Bogaert.

Nashla lucirá un total de siete atuendos en esta temporada de la segunda edición, y dado que el equipo de producción editó varios días de audiciones en un solo episodio, los espectadores ya están disfrutando de varios desde la primera emisión. La elección del talento dominicano prima, por supuesto. Así que a lo largo de los programas veremos un desfile de joyas locales: desde un vestido azul de brillo con las mangas abuchaditas de Giannina Azar; un vestido de un solo hombro con estampado animal de Keyther Estévez; un atuendo de blusa azul con unos pantalones palazzo negros de Oriett Domenech; y, claro, sin olvidar las tiendas locales para ubicar las piezas, donde destacan sus aliados de Tapiruj y Casa Vita, quienes elaboraron accesorios a la medida en base a los atuendos. ¿Su favorito? Lia lo tiene claro. “Precisamente el de Oriett porque fue el único que no llevaba brillo y nos dio la oportunidad de hacer algo interesante: hacerle una media cola a Nashla. No sé si recuerdan, pero ella no lleva el pelo largo desde hace más de una década, y por eso, cuando Nadiel Beltrán le hizo ese peinado con cola, ella se sintió en las nubes”.

Con estas declaraxciones comprobamos cómo, a través de la ropa que llevan en el plató, los talentos se comunican, potencian su personalidad y se comunican con el público, un arduo trabajo que conlleva la sincronización de un numeroso equipo en el que el estilismo ocupa una parte y al que se suman maquillaje y peinado, por supuesto. Pero esta formará parte de otra historia.

Por ()
Por ()
Por ()
Por ()
Por ()

Periodista, con más de 30 años de experiencia en revistas. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, España. Actualmente dirige la sección Revista de Diario Libre en República Dominicana.