Suspenden en Kenia la huelga de transporte para negociar el precio del combustible
Miles de personas bloquearon los accesos a ciudades con barricadas y quemaron neumáticos para protestar por el histórico aumento del 23.5 % en el coste del diésel
El Gobierno de Kenia y los sindicatos del transporte público formalizaron este martes la suspensión de la huelga nacional por una semana para negociar los precios del combustible, tras una jornada de protestas el lunes que dejó al menos cuatro muertos, treinta heridos y 710 detenidos
Según un comunicado firmado por el ministro de Interior, Kipchumba Murkomen, se acordó una mesa de diálogo tras reconocer "los desafíos que enfrentan los kenianos por el aumento de los precios globales del combustible ocasionado por la crisis de Oriente Medio", después de reanudarse este martes las movilizaciones.
El ministro recordó que el mes pasado ya se había reducido el IVA al petróleo en un 8 % —medida insuficiente para los gremios del sector del transporte—, pero aclaró que "la huelga queda suspendida para dar espacio a las negociaciones".
Para resolver el conflicto, el Ejecutivo aplicó un ajuste inmediato en los surtidores, donde bajó 10.06 chelines (0.06 euros) por litro el precio del diésel, que el jueves se había fijado en un máximo de 242.92 chelines (unos 1.6 euros).
Paralelamente, la Autoridad Reguladora de Energía y Petróleo (EPRA) detalló que el queroseno subió 38.60 chelines (0.25 euros) para evitar que comerciantes adulteren el diésel debido a la brecha de precios, mientras que la gasolina se mantendrá sin cambios hasta el 14 de junio a 214.25 chelines (1.41 euros).
Miles de personas movilizadas por la Alianza del Sector del Transporte (TSA) y la Asociación de Propietarios de Matatus (MOA) bloquearon este lunes los accesos a ciudades con barricadas y quemaron neumáticos para protestar por el histórico aumento del 23.5 % en el coste del diésel anunciado por las autoridades kenianas.
Los líderes gremiales condenaron el vandalismo del lunes y se desvincularon por completo de los disturbios en todo el país, que desembocaron en enfrentamientos con la Policía, que utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Guerra en Medio Oriente
El Gobierno keniano achaca el encarecimiento del combustible al conflicto entre EE. UU. e Irán en el estrecho de Ormuz, vía por donde pasa el 20 % del crudo mundial, cuyo tráfico marítimo sigue paralizado por un doble bloqueo militar pese al alto el fuego de abril.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (Knchr) expresó su "profunda preocupación" por las protestas, denunciando saqueos, incendios provocados, la destrucción de propiedad pública y el cierre generalizado de escuelas.
"Aunque las movilizaciones pueden tener objetivos legítimos, el surgimiento de incidentes violentos afecta negativamente la seguridad ciudadana", indicó el organismo, que alertó también sobre los informes del "uso desproporcionado de la fuerza" por parte de la Policía.
La institución instó a las autoridades a investigar los hechos para asegurar la rendición de cuentas e hizo un llamado al "diálogo constructivo" entre los sectores para resolver las tensiones actuales.
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