Atentado contra senador en Colombia deja dos guardaespaldas muertos
El equipo de Castellanos se desplazaba en la región de Arauca, con fuerte presencia de la guerrilla del ELN, cuando atacaron uno de los vehículos de su caravana y robaron otro. El senador no viajaba en el convoy y está ileso
Un atentado a tiros el jueves contra la caravana de vehículos del senador Jairo Castellanos, en la que no viajaba el legislador, dejó dos guardaespaldas muertos en medio de alertas de violencia electoral en el país, informaron autoridades.
El equipo de Castellanos se desplazaba en la región de Arauca, con fuerte presencia de la guerrilla del ELN, cuando atacaron uno de los vehículos de su caravana y robaron otro. El senador no viajaba en el convoy y está ileso.
"Acabo de hablar con el senador Jairo Castellanos, está bien pero profundamente conmovido, llorando, por la muerte de sus escoltas", dijo el ministro de Interior, Armando Benedetti, en un video publicado en X.
Imágenes compartidas en redes sociales muestran el vehículo con las ventanas reventadas y perforado por decenas de impactos de bala a pesar de que era blindado, según el equipo del político.
Varios organismos han emitido alertas sobre la seguridad de los candidatos a las elecciones presidenciales y legislativas de este 2026, que se celebrarán en los próximos meses.
Casi un tercio de los municipios del país están bajo "alerta" de violencia electoral, según la Misión de Observación Electoral.
El país en alerta
El magnicidio del candidato presidencial de derecha Miguel Uribe, que murió en agosto víctima de un atentado a tiros, revivió los fantasmas de la violencia del narco contra políticos en las décadas de los 80 y 90.
Los grupos ilegales, que se fortalecen el país y se financian con las rentas del narcotráfico y otras actividades ilegales, intentan influir en los comicios con amenazas y ataques contra candidatos.
Según medios locales, Castellanos no había recibido ninguna amenaza.
En la región fronteriza de Arauca ejercen control la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de la extinta guerrilla de las FARC.
El presidente izquierdista Gustavo Petro, que intentó negociar la paz sin éxito con los distintos grupos ilegales del país, ha aumentado en los últimos meses las presión violenta con operaciones en su contra.