Pedro Sánchez llama a mejorar la "prevención" tras el mortífero incendio en el sur de España
El fuego desatado en la zona de la provincia andaluza de Almería, a pocos kilómetros de la turística costa mediterránea, arrasó 7,000 hectáreas
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llamó este lunes a desarrollar una mejor cultura de la "prevención" para reaccionar más eficazmente a los incendios, luego del devastador fuego forestal en Andalucía, en el sur del país, que dejó 13 fallecidos, entre ellos muchos extranjeros.
"Un tercio de la superficie calcinada el año pasado en Europa se produjo aquí en España", recordó el líder socialista desde la zona donde ocurrió este incendio que es ya uno de los más letales de la historia reciente del país.
En primera línea del cambio climático, España experimentó en los últimos años olas de calor cada vez más frecuentes y prolongadas, con temperaturas que a menudo superan los 40 ºC, creando condiciones propicias para grandes incendios forestales.
El fuego desatado el jueves en esta zona de la provincia andaluza de Almería, a pocos kilómetros de la turística costa mediterránea, arrasó 7,000 hectáreas, según informaron las autoridades de Andalucía, provocando la muerte de 13 personas y dejando un paisaje calcinado.
Sánchez en su visita a la zona del incendio pidió a la población que esté alerta ante los incendios que "por desgracia cada vez son más comunes" en pleno cambio climático.
"No solamente tenemos que reaccionar cuando se producen estos incendios, sino que tenemos que prevenir", indicó desde el puesto de mando que coordina las labores de extinción.
"Cada uno desde el punto de vista individual tenemos que concienciarnos de que el clima está cambiando, de que los efectos de la emergencia climática cada vez se están agravando", agregó, alertando de que se prevé un "verano complejo".
España ya sufrió este año dos olas de calor, que afectaron prácticamente a todo el país, y el mes pasado fue el segundo junio más caluroso desde el inicio de los registros, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
"Autoprotección"
A su lado, el presidente regional de Andalucía, Juan Manuel Moreno, pidió también a la población que asuma "esa sensibilidad y esa autoprotección" necesaria en estos casos, llamando a estar alerta al humo y a "actitudes sospechosas" de posibles pirómanos.
También solicitó reflexionar sobre si debe introducirse en el sistema educativo formación para que la población adquiera "capacidad de actuar en una situación de emergencia".
En los últimos días, la región que dirige recibió críticas de algunos familiares de víctimas, que lamentaron la falta de una prevención eficaz para avisar a sus allegados del alcance del fuego.
En España, las competencias sobre emergencias corresponden inicialmente a las regiones, aunque pueden solicitar la intervención del Estado central en caso de agravarse.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el fuego se originó tras la caída de un cable eléctrico en una cuneta, desde donde prendió un vertiginoso fuego que llegó a avanzar 100 metros por minuto.
Después de tres días de lucha, los bomberos consiguieron estabilizar el incendio el domingo y los alrededor de 1,500 evacuados pudieron comenzar a regresar a sus casas.
Identificación compleja
Las autoridades españolas siguen siendo prudentes respecto a la cantidad de desaparecidos, a la espera de que concluya la identificación de los cuerpos encontrados.
La unidad encargada de este procedimiento informó que "son ya 10 las denuncias" de desaparición recibidas por parte de familiares, indicó este lunes en un comunicado.
Esta cifra podría, sin embargo, aumentar, según matizó la nota, que especificó que "aún no se puede precisar ni la identidad ni la nacionalidad de las personas fallecidas".
Para ello, los especialistas necesitan tener el "perfil genético de los familiares", para lo que ya están en contacto "con las autoridades consulares de Bélgica, Reino Unido y Francia".
Atraídos por el sol y la tranquilidad, numerosos extranjeros, muchos de ellos británicos, eligen esta zona del este de la sureña Andalucía para residir, tener casas de vacaciones o pasar unos días.
Los incendios arrasaron casi 400,000 hectáreas el año pasado en España, la cifra más alta registrada para el país por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, con saldo de ocho personas fallecidas.