Marco Rubio sobre operación contra Irán: "Fue la decisión correcta"
La comunidad internacional observa con atención la estrategia del presidente frente a la amenaza nuclear de Irán
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó la operación conjunta entre Israel y Washington contra Irán como “una decisión correcta” para contener las ambiciones nucleares y la expansión militar de Teherán, y señaló que el objetivo es “quitarles la capacidad de fabricar estas armas” y, con ello, la posibilidad de desarrollar su programa nuclear.
“Déjenme explicarles esto en un lenguaje sencillo, ¿de acuerdo? Irán está dirigido por lunáticos, fanáticos religiosos. Tienen la ambición de tener armas nucleares. Su intención es desarrollar esas armas nucleares bajo la cobertura de un programa de misiles, drones y terrorismo, de manera que el mundo no pueda tocarlos por miedo a esas cosas”, dijo Rubio a la prensa al salir de la Cámara de Representantes, donde acudió para informar sobre la operación.
El jefe de la diplomacia estadounidense indicó que esta es la ocasión en la que los líderes iraníes “han estado más débiles”, por lo que insistió en que “ahora es el momento de ir tras ellos”.
La "decisión correcta"
“El presidente tomó la decisión de ir tras ellos, quitarles sus misiles, su marina, sus drones, quitarles la capacidad de fabricar esas cosas para que nunca puedan tener un arma nuclear”, señaló.
Rubio concluyó que la decisión de respaldar la operación fue “correcta” y que el mundo será un lugar más seguro si “los clérigos radicales” ya no tienen acceso a tecnologías bélicas avanzadas.
- “Ustedes ven cómo las están usando ahora. Imaginen cómo las usarían dentro de un año si tuvieran más de ellas”, destacó, subrayando su postura de que la acción actual anticipa y frena posibles amenazas futuras.
Rubio, quien acudió el lunes a la Cámara de Representantes para explicar los motivos de la intervención y hacer frente a la polémica por haber atacado a Irán sin haber solicitado autorización al Congreso, afirmó que, en última instancia, la intervención estadounidense pretendía que el régimen de los ayatolás —con el que Washington estaba negociando sobre su programa atómico— no pudiera “tener un programa nuclear”.
El secretario de Estado aseguró que Washington consideraba que “había una amenaza inminente” por parte de Teherán en términos armamentísticos y que por eso actuó.
Los ataques iniciados el pasado sábado por EE. UU. e Israel contra Irán acabaron con la vida del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y otras figuras de la cúpula de la república islámica.
Al anunciar los ataques el fin de semana, el propio Trump apuntó que la ofensiva buscaba acabar con el Ejecutivo islamista que gobierna el país desde 1979.
El ataque, que tomó por sorpresa a Irán al realizarse inusualmente a plena luz del día el sábado, no solo destruyó el cuartel general de Jameneí y eliminó a buena parte de su cúpula militar, sino que también hubo bombardeos contra civiles, entre ellos una escuela infantil, según denunció Irán.
Teherán ha respondido desde entonces con ataques aéreos en represalia contra Israel y contra varios países de la región donde la potencia norteamericana tiene bases militares.