¿Un regusto a humo? Los viticultores franceses están preocupados tras los incendios
"La gran incógnita es saber si vamos a tener sabores a quemado o no cuando se vendimie. Estamos ante lo desconocido", confiesa este viticultor con 25 años de experiencia a sus espaldas
"¿Un vino con sabor a humo?" Los viticultores franceses de zonas arrasadas por los incendios viven la próxima vendimia de agosto con incertidumbre por miedo a no poder comercializar su cosecha de 2026.
En el dominio Saint-Andrieu de Correns, el municipio más afectado por los últimos incendios en el Var, en el sureste de Francia, a unos 90 km de Marsella, Grégory Guibergia se considera afortunado: solo ha perdido "la primera hilera, las viñas del borde".
"La gran incógnita es saber si vamos a tener sabores a quemado o no cuando se vendimie. Estamos ante lo desconocido", confiesa este viticultor con 25 años de experiencia a sus espaldas.
Desde hace dos semanas arde el macizo del Gros Bessillon (sureste) y el fuego se ha acercado a sus 25 hectáreas de viñedos.
Grégory Guibergia ha decidido optar por una "vendimia por parcelas", es decir, cosechar y vinificar cada parcela por separado, para intentar salvar lo que se pueda.
Lo que más teme es que el vino se declare "no apto para el consumo" y tener que renunciar a la venta de cerca de 90,000 botellas.
Tomar muestras
Desde hace varios días se toman muestras de las uvas en los alrededores del macizo del Gros Bessillon, donde el incendio ha arrasado más de 6.000 hectáreas desde el 21 de julio y aún no se ha extinguido, aunque está bajo control.
- "Basta con una exposición de una o dos horas para que se produzca un fenómeno de glicosilación, que une el humo a los azúcares de la uva, y ese sabor a humo solo se manifestará tras la fermentación", explica el enólogo Clément Prélat.
- "Hay muy pocos medios para tratar estos sabores a humo, salvo ciertos tratamientos que resultan bastante agresivos para el vino", añade el experto.
"Las heladas, el granizo… sabemos cómo afrontarlos, pero no los incendios", declara Lucie Demirdjian, al frente del Domaine de Mercandine, en la localidad aledaña de Pontevès.
Para organizar la vendimia, prevista para el 12 de agosto, ella está a la espera de los resultados del laboratorio de enología al que ha encargado la toma de muestras.
"Se puede detectar el precursor del sabor a humo con antelación", explica la ingeniera agrónoma.
Con los incendios ha perdido "11 hectáreas de 18" y no quiere incurrir en gastos innecesarios si su cosecha está perdida de antemano.
"El carbón activo puede eliminar el sabor a humo del vino rosado y del blanco", a diferencia del tinto, en el que "el mosto se macera", asegura el presidente de la cooperativa de viticultores de Correns, Fabien Mistre, basándose en técnicas probadas tras un megaincendio ocurrido en el año pasado.
Sin cobertura de seguro
El viticultor, que posee 35 hectáreas de viñedos, todos ellos cultivados de forma ecológica, confía en la cosecha, pero espera los resultados de la vinificación para tener una idea más clara.
Porque los viñedos destruidos por las llamas están cubiertos por los seguros pero las pérdidas relacionadas con el regusto a humo no, advierte Mistre.
En el Centre du Rosé, un lugar de investigación y experimentación situado en Vidauban (sureste), los expertos recuerdan que solo se han visto afectadas unas cien hectáreas de viñedos, principalmente en los municipios de Cotignac, Pontevès y Correns.
Hectáreas con olor a madera quemada
El Var cuenta con más de 30,000 hectáreas de viñedos. Como sexto departamento vitícola de Francia y primer productor de vino rosado, el viñedo constituye allí la principal riqueza agrícola.
Las parcelas declaradas "no aptas para el consumo" son únicamente aquellas contaminadas por el retardante, ese producto químico de color rojo utilizado para frenar la propagación de las llamas, explica Grégori Lanza, un ingeniero agrónomo del Centre du Rosé.
Otros viñedos podrán producir vinos con un sabor ahumado debido al simple contacto con el aire saturado de olores a madera quemada.
"Es un sabor que no se busca en los vinos, por lo que, aunque sean aptos para el consumo, no se comercializarán", pronostica.
"En términos de gusto, es como el jamón ahumado", explica Fabien Mistre. El viticultor ecológico descarta, por el momento, la idea de poner a la venta este tipo de vinos.
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