A.M. - ¿Exceso?
Tengo la impresión de que en este momento, el exceso de promoción del candidato del partido morado le está haciendo más mal que bien.
En un principio, se entendía que la estrategia era abrumar para ofrecer la sensación de invencibilidad del candidato. Era buena estrategia, por diversas razones, y además se podía financiar sin dificultad.
Pero uno de los problemas de una campaña de este tipo es cuándo aflojar el chucho para que no abrume al elector y lo obligue a conductas contraproducentes: O no va a votar porque "estamos ganados", o no hace el esfuerzo de convencimiento necesario para empujar a otros a votar.
En el caso de los indecisos, la campaña a chorros puede tener un efecto contrario y llevarlos a sufragar por la oposición, como forma de expresar su rechazo a la agresión que recibe.
Una campaña electoral es una guerra de posiciones. Se avanza en un frente, se detiene el movimiento en otro y hasta se retrocede en algunos. Todos los movimientos, sin embargo, tienen que estar sincronizados con el objetivo último de ganar las elecciones.
La campaña del PLD es tan avasallante que podría estar cayendo en lo que los abogados llaman "exceso de defensa", que ocurre cuando el letrado trata tanto de convencer al juez que éste comienza a creer lo contrario.
¿Si la victoria del PLD es tan obvia e inevitable, para qué gastar y presionar tanto?
El Presidente-candidato haría mejor trabajo dedicándose a asegurarle al pueblo que no habrá problema en los meses por venir, que insistiendo en una propaganda que ya cansa.
atejada@diariolibre.com
El Colegio Médico llama “deslenguado” e “irrespetuoso” al director de la DIDA
Las lluvias continuarán y advierten sobre "oleajes peligrosos"
Regidor acusado de atentado contra vicealcaldesa de San José de las Matas alega persecución política
Más de 40 dominicanos han abandonado EE. UU. ante las políticas migratorias de Trump