Elías Wessin y Joaquín Balaguer

De la confrontación de los Doce Años a la reconciliación institucional

La alianza entre antiguos adversarios: el pacto político entre Balaguer y el PQD. (creative commons)

Cuando, la noche del 30 de junio de 1971, el presidente Joaquín Balaguer estremeció al país al presentar por televisión al exgeneral Elías Wessin y Wessin como un «conspirador impenitente», autor de un intento de golpe de Estado, protagonizó uno de los episodios más coloridos de su prolongado ejercicio gubernamental.

Pero cuando sorprendió, el 17 de junio de 1988, al reintegrar a Wessin y Wessin a las filas militares y designarlo secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, podría decirse que no solo ejecutó un acto llamativo, sino que se afianzó como maestro del ajedrez político nacional.

Desde entonces me he preguntado qué llevó al enigmático mandatario a dar ese paso con un antiguo enemigo prácticamente apartado de los cuerpos armados.

¿Qué buscaba? ¿Qué motivó el nombramiento? ¿Qué instrucciones le dio al inesperado jefe militar?

Durante más de 35 años me he hecho esas preguntas y he buscado respuestas o referencias al tema en la prensa, sin resultados positivos.

Por eso he intentado conversar, desde hace varios años, con el hijo más conocido del personaje, Elías Wessin Chávez, político y diputado en tres ocasiones. Aunque nunca había conversado detenidamente con él, lo percibía de lejos como una persona de buena educación, moderación y cultura.

Lo localizo tras una larga búsqueda. Nos sentamos a conversar y, en los primeros minutos, conozco datos valiosos, previos y necesarios para abordar el aspecto central: el sorpresivo nombramiento de su padre como jefe de las Fuerzas Armadas.

Wessin y Wessin nació en 1924. Encabezó el sector militar que combatió a los constitucionalistas en la guerra de 1965, tras la cual salió del país, al igual que el líder constitucionalista Francisco Caamaño Deñó.

Su hijo cuenta:

«En las elecciones de 1966, el general Wessin orientó a las familias de los militares que lo seguían y a sus simpatizantes civiles para que votaran por Joaquín Balaguer. Como condición de ese apoyo, solicitó a Balaguer que le permitiera regresar al país.

»Sin embargo, el presidente Balaguer no accedió a permitirle la entrada y solo lo hizo después de que los seguidores del general Wessin lo convencieran de formar un partido político. Así surgió el Partido Quisqueyano Demócrata (PQD), en 1967.

»Fue en 1969 cuando, ante la presión política y social por el retorno del general Wessin, el presidente Balaguer finalmente le permitió regresar al país. Ya desde entonces comenzaban a manifestarse las diferencias con Balaguer, quien no había cumplido la promesa de permitirle regresar una vez ganadas las elecciones de 1966.

»Al regresar de su primer exilio, en 1969, Wessin fue elegido candidato presidencial de la oposición para las elecciones de mayo de 1970. Su entrada al país, poco tiempo antes de los comicios, constituyó una circunstancia desfavorable para su candidatura. Así surgieron, en coyunturas difíciles, el PQD y la vida política de Elías Wessin y Wessin».

Wessin Chávez amplía:

«Después de aquellas elecciones vino el incidente de 1971, cuando el general Wessin, ya de civil, inició un movimiento cívico-militar con el propósito de derrocar el régimen de los llamados “Doce Años”. La conjura no prosperó debido a la traición de un oficial del Ejército que desvió la cinta magnetofónica que contenía la proclama. Luego vino el espectáculo presentado por el presidente Balaguer a través de la televisión, y los jefes militares de entonces optaron por enviarlo al exilio en España».

Wessin y Wessin pudo retornar al país después de que, en 1978, asumiera la presidencia Antonio Guzmán, postulado por el PRD.

La pregunta clave

—¿Qué impulsó al presidente Balaguer a designar a Wessin y Wessin secretario de Estado de las Fuerzas Armadas en 1988, después de asumir nuevamente el mando en 1986? ¿Le hizo algún encargo específico?

—Es importante que las nuevas generaciones aprendan que en política no existen enemigos eternos. Como puede apreciarse en esta entrevista, Wessin y Balaguer habían sido adversarios políticos. Sin embargo, a partir de 1984 se produjeron algunos acercamientos de terceros, tanto balagueristas como wessinistas, con el objetivo de aproximar a ambos líderes.

»Mi padre, que era un hombre de convicciones, siempre decía: “En los Doce Años combatí como el que más a Balaguer, pero en los diez años posteriores fui su aliado sincero”. Y no fue un aliado circunstancial ni un “parche mal pegao”. Contribuyó con sus votos amarillos a marcar la diferencia en los triunfos electorales de Joaquín Balaguer en 1986 y 1990.

»El presidente Balaguer ofreció al PQD, en 1986, la Secretaría de Estado de Interior y Policía. El general recomendó a Juan Demóstenes Cotes Morales como titular, y este fue designado en el cargo. Pero, poco tiempo después, Cotes Morales cometió un error y, el 27 de noviembre de 1986, se emitió el decreto que designaba a Wessin y Wessin en su lugar.

—Pero hábleme del nombramiento en las Fuerzas Armadas.

—En cuanto a su designación como secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, el general Wessin, por su trabajo eficiente al frente de Interior y Policía, ya se había ganado la confianza del presidente Balaguer. De ahí que el presidente lo considerara para tan importante responsabilidad y, al mismo tiempo, buscara diluir cualquier malestar que pudiera existir dentro del estamento militar. El general Wessin sustituyó al general Antonio Imbert Barrera.

»En aquella ocasión, Wessin estaba en su despacho de la Secretaría de Interior y Policía cuando recibió una llamada del general Pérez Bello, quien le dijo: “General, el señor presidente desea verlo”.

»Recuerdo que allí estaban Colladito —Antonio Fernández Collado, padre del doctor Leonel Fernández, quien era el encargado administrativo de la Secretaría de Interior y Policía—, José Noesí, el teniente de la Policía Nacional Eduardo Sarraf, de la seguridad del general, y un servidor. El general Wessin comentó en voz alta: “¿Para qué me querrá ver el presidente? Eso debe ser por los anuncios de protestas en Bayaguana”.

»¡Pero qué sorpresa!

»Una hora después, ya en el despacho presidencial, Balaguer le dijo: “Lo he llamado porque quiero ofrecerle el puesto de secretario de Estado de las Fuerzas Armadas”. Ante ese sorpresivo ofrecimiento, el general Wessin respondió: “Señor presidente, soy un soldado a su servicio”.

»En ese instante, el presidente Balaguer procedió a juramentarlo. Era el 17 de junio de 1988, aproximadamente a las once de la mañana, en el Palacio Nacional. Entonces, el general le dijo:

»—Presidente, permítame hacerme el uniforme y presentarme en la Secretaría de las Fuerzas Armadas.

»Estaba vestido con chaqueta de civil. Balaguer le respondió:

»—No, general. Vaya así mismo y tome posesión. Bello Andino lo acompañará.

»Aquello constituyó una reivindicación definitiva para el general Wessin, quien permaneció en el cargo hasta el 10 de junio de 1991.

»Como anécdota, al día siguiente de su designación, el general retirado Enrique Pérez y Pérez le devolvió al ya teniente general Elías Wessin la pistola calibre .45 con cacha de oro que le había sido incautada en 1971, cuando el complot. La había obtenido en México, en 1947, durante la celebración del centenario de la epopeya de Chapultepec, en tiempos de Trujillo, cuando comandó las tropas de la Aviación Dominicana en el Desfile Panamericano.

»Como expliqué anteriormente, el general Wessin fue el primer jefe de las Fuerzas Armadas juramentado en ropa de civil. Eso demuestra la prisa con que se produjeron su designación y su toma de posesión. En el ámbito familiar hubo una algarabía grata y emocionante. Para tener una idea de la magnitud de la reacción que produjo su nombramiento, el general recibió no menos de veinte mil telegramas de felicitación provenientes del país y del extranjero».

Elías Wessin y Wessin falleció en 2009.

El autor es periodista.